10.2.- Balmaseda Jacobea

BALMASEDA Y EL CAMINO DE SANTIAGO

Texto de José Angel Lecanda, Doctor en Historia, en el libro » Balmaseda.Una historia local». VV.AA. D.F.B. Cultura. Bilbao 1991 pp. 23-32

008_camino-santiago

Las peregrinaciones jacobeas en Bizkaia son aún tema poco conocido y ello a pesar del interés que ya desde tiempos pretéritos mostraron autores como Luciano Huidobro o los profesores L. Vázquez de Parga, J. M. Lacarra y J. Uria cuyas obras se han convertido en clásicos del tema (1), aún cuando no tratan específicamente este territorio. Más recientemente el padre Teodoro Martínez (2) retomó esta investigación.

En estos últimos años, diversos autores y entidades se muestran, de nuevo, interesados en conocer y explicar un fenómeno (3) que tuvo unas consecuencias históricas de enorme magnitud en cualquiera de las regiones donde se produjera.

Este desconocimiento histórico en nuestro territorio evidentemente tiene su justificación: falta de documentación, escasas investigaciones arqueológicas relacionadas con el tema, ausencia de grandes obras monumentales y, sobre todo, el monopolio conceptual que de las peregrinaciones jacobeas ha realizado el Camino Mayor o Francés.

Calle de En medio. Balmaseda
Calle de En medio. Balmaseda

Pero, por otra parte no podemos olvidar que similar situación de imperfecto conocimiento del pasado histórico de Bizkaia se produce a nivel generalizado para todo el período alto- medieval y sólo a partir de lo que venimos a llamar Plena Edad Media comienzan a definirse con aceptable exactitud los aspectos económicos, sociales y políticos de este territorio (4). Sin embargo, ello no ha sido obstáculo para que se intenten ensayos de reconstrucción histórica basados en extrapolaciones documentales y planteamiento de posibles analogías con procesos y situaciones conocidas en territorios cercanos, especialmente Álava, Cantabria y norte de Burgos.Así podemos hablar de los caminos de peregrinación jacobea en Bizkaia y del papel que en ellos juega Balmaseda aunque de hecho no contemos con datos explícitos en este sentido.

Descubierta la tumba del Apóstol a comienzos del siglo IX y construida sobre ella la primera basílica por obra del rey asturiano Alfonso II, el Casto, se produce una difusión inmediata por toda la cristiandad, peninsular y europea, que provoca una respuesta casi instantánea en forma de peregrinación. El máximo apogeo será a partir del siglo XI y XII, cuando garantizado el control cristiano del norte peninsular y reformado el trazado del camino en favor de las tierras navarro-riojanas, quede definitivamente instaurado el que conocemos como Camino Francés.

Cabeza de Santiago. Guiot de Beaugrant, E.A.E.K.M./M.A.E.H.V.
Cabeza de Santiago. Guiot de Beaugrant, E.A.E.K.M./M.A.E.H.V.

La documentación referente a Bizkaia, parca e indirecta inicialmente, se hace más numerosa y concreta precisamente cuando la ruta principal está totalmente definida y el tránsito de nombres, ideas y mercancías supone un movimiento continuo. Es también en esta época, a partir de los siglos XIII y XIV, cuando Bizkaia se encuentra en condiciones de favorecer el peregrinaje: existen villas y puertos costeros. La cristianización es evidente y cuenta con importantes centros de culto – Cenarruza, Santiago de Bilbao, etc.-. El desarrollo económico es manifiesto y la existencia  de poderes jurídicos y políticos está consolidada y aseguran cierta tranquilidad al viaje.

Atrás quedan las descalificaciones que de vascos y navarros hace Aymeri Picaud en el siglo XII (5) y a partir del siglo XIII parece clara la existencia de una vía que desde Irún cruzaba toda Gipuzkoa.  En el siglo XVI, la «Nouvelle Guide», editada en París por Nicolás Bonfons, en 1582, señala que se utiliza más el paso de Bayona-Hendaya que el de Somport ó Roncesvalles (6). Las referencias al camino costero aún siendo indirectas, aparecen desde el Codex Calixtinus y no cesarán posteriormente aunque también es verdad que este trayecto seguiría, generalmente, de forma parcial hasta enlazar con las vías que conducen al camino por antonomasia y que responden a una mejor adecuación a la realidad socio- económica de la Baja Edad Media vizcaína (7).

Que la ruta costera sea la más antigua o sea de posterior utilización es algo anecdótico en este caso, pero necesariamente debía ser utilizada tanto por quienes venían desde Gipuzkoa, como por los que partían desde Bizkaia o por los que desde puertos lejanos arribaban en diversos puntos de nuestro litoral, además de por quienes en los primeros tiempos dudaban entre seguir la ruta interior amenazada por los musulmanes y ésta costera de difícil practicabilidad (8).

Uno de estos enlaces entre las dos rutas se producía por el valle del Cadagua y en él encontramos la Villa de Balmaseda. La conexión no respondía, por otra parte, a una trivial elección. Este valle del Cadagua era secularmente, vía natural de comunicación entre las tierras meseteñas y el litoral cantábrico; esta cualidad geográfica había facilitado su utilización, documentada arqueológicamente (9), desde la etapa imperial romana su uso continúa plenamente vigente en nuestros días (10).

La existencia de una calzada romana, mantenida y reparada a lo largo de toda la Edad Media, se convertía en un claro aliciente  para  los peregrinos en su marcha hacía Galicia. Al amparo de este tránsito y, evidentemente de otro menos piadoso, como elemento necesario en cualquier vía de comunicación -por causas políticas, fiscales, sociales o económicas- surge la Villa de Balmaseda (11).

Don Lope Sánchez de Mena, Señor de Bortedo, crea esta villa en 1199, que será dotada con el Fuero de Logroño con las exenciones y privilegios que ello comportaba. En su creación se delimitan jurisdicciones, se detalla que la villa tenga iglesia, cúales son sus calles y los solares a repartir de sus 5,3 hectáreas; días de mercado, y en general todo aquello que suele concretarse en fueros y cartas puebla. La villa quedará cercada y protegida por un castillo.

Diversas coyunturas favorables motivan su crecimiento y desarrollo urbano y buena prueba de ello es el asentamiento de una importante comunidad judía en la villa (12). A este crecimiento contribuirían de forma no poco considerable los peregrinos que con su trasiego y sus necesidades demandaban ciertos servicios en la villa.

Así, perfectamente definida la villa, nos encontraríamos ante un urbanismo típicamente medieval: cuatro calles paralelas cruzadas por cantones, todo ello protegido por una muralla que contaría con diversas puertas, y como necesidad ineludible de villa caminera, un elemento viario de primer orden para salvar el vado del río: el puente.

Salían los peregrinos de Bilbao por la Anteiglesia de Abando (por la actual calle Autonomía) y ascendiendo el alto de Castresana cruzarían el Cadagua por el Puente del Diablo, románico, de un solo ojo, para por la ribera izquierda del río llegar a la ermita de Santa Agueda y allí venerar la imagen de Santiago Matamoros.  Igualmente venerarían otra imagen del Apóstol en la ermita de San Antolín. Ambas pertenecen hoy al término municipal de Barakaldo.

Muy posiblemente el más antiguo camino se encuentra bajo el trazado de la línea férrea ya que durante el período de la revolución industrial, la burguesía vasca apostó por el ferrocarril y su potencial económico le permitió obtener las mejores rutas para asentar sus raíles y traviesas.

Alonsótegui, La Cuadra, Güeñes… serían otros jalones de esta ruta: su pasado medieval queda patente en casas torre, puentes e iglesias, que nos sitúan en cronologías del siglo XIV-XV.

011_camino-santiago
Salvador, Iglesia de San Severino, Balmaseda

Desde el barrio de San Pedro de Zalla podemos reconstruir con bastante fiabilidad el trazado de la calzada que conducía a Balmaseda y que coincide con el que otrora fuera «Camino Real». En la actualidad diversos tramos empedrados y otros asfaltados -los más – nos llevan por Ibarra, junto al río, hacia Bolumburu y de allí hasta La Herrera. Aquí el valle se angosta antes de llegar a Balmaseda y antes de enlazar con la vía que por Avellaneda venía de Castro Urdiales.

En La Herrera podemos observar otro bello ejemplar de casa-torre, patente muestra de los poderes feudales locales. El Castillo de la Piedra que, más antiguo, se encuentra sobre un altozano controlando la convergencia de las dos rutas ya señaladas, la de Castro y la de Bilbao.

Balmaseda es el último hito vizcaíno en la ruta de peregrinación jacobea antes de penetrar en tierras burgalesas y enlazar con la gran ruta compostelana. La alcanzamos por la ribera izquierda del Cadagua o por la derecha atravesando el Puente Viejo, y penetraríamos en ella por alguna de sus puertas abiertas en las murallas. Peregrinos, comerciantes y viajeros podían encontrar alojamiento y comida en la villa: recuérdese que en su carta puebla se especificaba que desde Villasana de Mena hasta Sámano, solo Balmaseda contaría con tabernas, venta de pan y de cebada o carnicerías.

Además de hospedaje, la adquisición de telas o paños, zapatos o cualquier otra mercadería solo podía efectuarse en un lugar como este. Por añadidura disponía de dos iglesias (al menos desde el siglo XV), amén de otras ermitas en sus proximidades.

Antiguo Hospital, Balmaseda.
Antiguo Hospital, Balmaseda.

Hoy por hoy, y al margen del claro urbanismo medieval, el elemento histórico-artístico más antiguo y, a la vez, más sobresaliente de la villa es el Puente Viejo, Romano o de Muza, que de las tres formas es denominado. Esta declarado Monumento Nacional; es románico aunque de probable origen romano como elemento integrante de la vía Flaviobriga-Pisoraca, esta defendido por una torre medieval. Era, en la práctica, el paso entre Castilla y el Señorío de Vizcaya y muchos peregrinos debieron cruzarlo.

San Severino, iglesia parroquial de la villa y otro elemento imprescindible para los peregrinos, fue construida en el siglo XIV presumiblemente sobre una iglesia anterior y contemporánea a la fundación. Actualmente solo podemos contemplar una mixtura de elementos góticos y barrocos. Gótico queda en su planta de cruz latina, en sus ventanales ojivales, en su rosetón, en las bóvedas de sencilla crucería… (13).

Balmaseda necesariamente tuvo que sentir el transitar de peregrinos jacobeos, por situación, por su antigua vía de comunicación, por su desarrollo urbano y económico… fueran gentes procedentes de Europa, vía terrestre o marítima, o fueran únicamente gentes vascas, muchos de los que iniciaron su camino en la costa y posteriormente optaron por continuar por la ruta francesa debieron utilizar este paso natural de conexión en el que se encuentra Balmaseda (14).

NOTAS

(1).- HUIDOBRO, L. Las peregrinaciones jacobeas. 3 vols. Madrid, 1951. Ver vol. 3 Cap. X.  VAZQUEZ DE PARGA, L.; LACARRA, J. M. y URIA, J. Las peregrinaciones a Santiago de Compostela. 3 vols. Madrid, 1949.
(2).-  MARTINEZ, T. El Camino Jacobeo: una ruta milenaria. Bilbao, 1970 y Caminos de Santiago en Vizcaya. Bilbao, 1976. También pueden reseñarse las obras de E. CALLE ITURRINO Bilbao en el Camino de Santiago. Bilbao, 1950 y Rutas jacobeas de Vizcaya. Bilbao, 1963 y el artículo de C. GONZALEZ ECHEGARAY publicado en Revista Vizcaya, núm. 20 (1963) titulado Un Camino de Santiago por Vizcaya.
(3).-  Acaba de publicarse la obra Los Caminos de Santiago por Euskadi, Bilbao, 1991. Editada por el Gobierno Vasco, Dpto. Cultura, uno de cuyos capítulos, a cargo de quien esto escribe, se refiere a los caminos vizcaínos.
(4).-  GARCÍA DE CORTAZAR, J. A. Vizcaya en la Alta Edad Media. Bilbao, 1983 y Vizcaya en la Plena Edad Media. Bilbao, 1988. GARCÍA DE CORTAZAR, J. A. Vizcaya en la Edad Media. Evolución demográfica, económica, social y política de la comunidad vizcaína medieval. San Sebastián, 1985.
(5).-  AYMERI PICAUD, monje de Poitou, escribió el Liber Sancti Jacobi en el primer tercio del siglo XII; decía acerca de los vascos: «Son gentes feroces y la tierra que habitan es hostil, tanto por sus bosques como por su salvajería: la ferocidad de sus caras es semejante a la de su lengua bárbara y oprimen el corazón de quienes los ven». Cita tomada de la obra de BARRET y GURGARD: La aventura del Camino de Santiago. Madrid, 1982. Pág. 93-94.
(6).-  Ver BARRET y GURGARD, op. cit.
(7).-  GARCIA DE CORTAZAR, F. y MONTERO, M.: Diccionario de Historia del País Vasco. San Sebastián, 1983. Voz: «Caminos y carreteras».
(8).-  Ver MARTINEZ, T.: op. cit. Pág. 89.
(9).-  Las últimas aportaciones arqueológicas las ha realizado el Gabinete de Arqueología de Intervención, patrocinado por el Gobierno Vasco en su trabajo de inventariado de patrimonio histórico. Como referencias a esta calzada por parte de señalados investigadores, podemos citar las obras de J. A. ABASOLO: Comunicaciones de época romana en la provincia de Burgos. Burgos, 1975. Págs. 186-197 y GARCÍA MERINO, C.: Población y poblamiento en Hispania romana. El Convento Cluniensis. Valladolid, 1975. Págs. 337-344.
(10).-  Baste citar como ejemplo que por este valle y villa transcurre el ferrocarril de La Robla, que enlaza Bilbao con dicha población leonesa.
(11).-  Aceptamos las tesis del profesor J. A. García de Cortazar sobre el nacimiento de las villas como un elemento ordenador del territorio, de la población, de la economía y del poder. Véase, de este autor, «Las villas vizcaínas como formas ordenadoras del poblamiento y la población» en Las formas del poblamiento en el Señorío de Vizcaya durante la Edad Media.
(12).-  RODRIGUEZ HERRERO, A.: Balmaseda en el S. XV y la Aljama de los judíos. Bilbao, 1947  También GOMEZ PRIETO, J.: Balmaseda S. XVI-XIX, Una villa vizcaína en el Antiguo Régimen. Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao, 1991
(13).-  Sobre los aspectos artísticos de la villa puede consultarse las obras de M. BASAS: Vizcaya Monumental. Bilbao, 1982 ó AA.VV.: Monumentos de Bizkaia. 4 vols. Bilbao, 1987 ó AA. VV. Bizkaia: Arqueología. Urbanismo y arquitectura histórica, el volumen correspondiente a Encartaciones.
(14).-  En última instancia la mejor monografía sobre Balmaseda es la tesis doctoral de la profesora Julia Gómez Prieto y en ella se hace referencia puntual a este tema.

09.7.- Campaña de Imagen

felicitacion

Felicitación de la Navidad 1998, enviada por el Ayuntamiento a los balmasedanos, recordando la celebración del Centenario en enero del siguiente año.

invitacion

Invitación al Recital que ofreció Ainhoa Arteta en la Iglesia San Severino de Balmaseda, el dia 10 de Octubre de 1998, en conmemoración del Centenario de la Villa.

 

Loteria Centenario

Billete de Lotería del Sorteo correspondiente al 23 de Enero de 1999, dedicado a Balmaseda, con ocasión del VIII Centenario. El billete lleva el número de la fecha de Fundación.

 

Catálogo de los Actos celebrados en Enero de 1999 con motivo del VIII Centenario de la Fundación de la Villa.

Dia del Centenario

 

Dia Centenario 2

 

 

09.5.- Un Comic para todos

Comic-Bda

Ficha

Estos son los textos básicos que se escribieron expresamente para la creación de los personajes y los diálogos, que aparecen en las páginas del Comic «Balmaseda. 800 Aniversario de la Fundación». Toda la historia de la villa se concentró en los 8 cuadros que componen la publicación:

Argumentos: Julia Gómez Prieto y Juan Manuel González Cembellín
Guión: Virginia Moncalián
Dibujos: Asier Iturralde
Color: Virginia Moncalián
Realización: Iturralde & Moncalián
Traducción al euskera: Alberto Garay
Formato: 68 páginas en euskera / castellano

Textos básicos para el Comic

Fundación: 24 de Enero del año 1199
Cada vez hay más comercio de lana entre la meseta castellana y la costa cantábrica, con destino a la industria pañera flamenca.

Los comerciantes transitan por las rutas más fáciles, y una de ellas es la que sigue una antigua calzada romana entre Herrera del Pisuerga y Castro Urdiales, pasando por Balmaseda y Sopuerta.

En Balmaseda ha surgido una pequeña comunidad de comerciantes y de servicios: mesoneros, herreros… Tienen también una pequeña iglesia dedicada a San Severino.

El señor de Bortedo y Balmaseda decide convertir esa aldea en villa. Es decir, darle una nueva categoría jurídica y concederle ciertos privilegios para potenciar el comercio y la artesanía industria.

El texto podría arrancar de una conversación entre el señor de Bortedo, Lope Sánchez de Mena, y su hijo Diego Lopez. Comentan el incremento del comercio, y como les beneficia también a ellos porque pueden cobrar derechos de paso en los lugares de su señorío. Pero ésto sería más fácil si hubiera un único punto por el que tuvieran que pasar todos los camineros, donde se podría centralizar el cobro. Sería conveniente fundar una villa, un lugar que, además, gracias a sus privilegios, atraería más pobladores y crecería.

Deciden que el lugar más adecuado podría ser Balmaseda. Es una pequeña aldea, pero se halla sobre un viejo camino que lleva hacia la costa, en concreto a Castro Urdiales, y junto a un vado del río, donde las recuas de mulas que bajan de la meseta pueden salvar el Cadagua con facilidad. Y unos cuantos vecinos se dedican ellos mismos al comercio y a la artesanía, además de que existen varias posadas y herreros que atienden a los mercaderes. Y han crecido tanto que tienen hasta su propia iglesia.

Convocan a los vecinos de Balmaseda. Estos envían un comité que, en Castro Urdiales, reciben con sorpresa la noticia de que van a ser convertidos en villa. El Señor les da la Carta Puebla, por la que se les concede el Fuero de Logroño y les exime de diversos impuestos señoriales, jurisdiccionales, fiscales y de paso, les concede una gran autonomía administrativa; además favorece su acceso a la propiedad privada de tierras, montes y aguas en el término de la villa. Los balmasedanos vuelven a la villa con el documento y comunican la noticia a sus vecinos.

LAS FERRERIAS : año 1514

En 1488 los Reyes Católicos dirigen a las autoridades de Balmaseda una Carta –Decreto Real ordenando que la villa permitiera la libre contratación de Hierro en su Mercado y no la restrinja, como hasta ahora, a solo 10 quintales.

Eran 24 los vecinos de Balmaseda que en 1533 tenían Peso de Hierro. Tal era la abundancia del metal y su enorme volumen de compra. Por ello el Ayuntamiento crea un Peso público de Hierro. Balmaseda era un centro abastecedor de hierro que los Arrieros cargaban en sus alforjas. Los Encartados tenían vía libre para entrar y vender hierro los días de mercado. Todas las transacciones se hacían ante Notario.

También se trabajaba en la villa el Cobre con el que se hacían Sartenes. El Cobre se traía de Prusia y del norte de Europa, mezclándolo con el navarro de Aralar. El Cobre balmasedano era bueno por la calidad del agua y de los orines que se usaban.

Marcos de Zumalabe instala un Martillo de agua en La Penilla, adelantándose a Tomás Fabricario que, por cierto, se ha llevado la fama de ser su inventor en España, cuando en realidad lo fue Zumalabe. Se ve a Marcos de Zumalabe repasando el Decreto que en 1488 dieron los Reyes Católicos a Balmaseda sobre el hierro. El, era un Ferrero que manipulaba el hierro a la manera tradicional y veía la gran cantidad de este metal que entraba en la villa y que salía en forma de productos elaborados. Pensaba cómo podría mejorar las fases del trabajo ferrero para mejorar la calidad y la cantidad de los productos que fabricaba.

Contempla también los montes que rodean la villa, repletos de Bortos ó Madroños, Castaños y Robles. Todos estos árboles daban una excelente madera que, convertida en carbón vegetal, servía para calentar y fundir el hierro.

Al mismo tiempo fija su atención en el salto o pequeña presa que el río Cadagua forma en la zona de La Penilla, y piensa en el posible uso de la fuerza del agua para mover un mazo mecánico, que pueda moldear el hierro incandescente.

Decide tratar de inventar un Martillo de Agua e instalarlo junto al salto/ presa del río, creando así la fábrica de un Martinete. Le va muy bien con la labor del hierro, fabricando palas, azadones, picos y clavazón, así como asas y vendas para calderos. Con el Cobre que traen de fuera, fabrican piezas de cobre como herradas y sartenes que venden a toda Castilla, Extremadura, Asturias y Galicia; así como a los Astilleros donde se construían los navíos de la Armada Real.

Catalina de Urrutia, vecina de Balmaseda, decide, en 1549, abrir otro Martinete que llamará de Picacandina ó de Layseca.

LOS INDIANOS Y AMERICA : hacia 1643

Muchos balmasedanos han ido como emigrantes a América. Unos que eran pobres, hicieron allí fortuna. Otros que ya eran comerciantes montaron Flotas para llevar productos a América y regresarlas cargadas de riquezas como perlas, metales, añil etc. Se cita ya a Sancho Ortiz de Urrutia como mercader en América en el año 1508. Y otros 20 balmasedanos se establecieron allí durante el siglo XVI.

Es el caso de Juan de la Piedra Verástegui, que siente mucha nostalgia de su villa y que desea que su fortuna sea para beneficio de su villa natal de Balmaseda. Con ella piensa en fundar un Convento donde puedan profesar las balmasedanas pobres que no tengan dinero para pagar su Dote.

Don Juan de la Piedra y Verástegui tenía referencias de don Juan de la Puente, balmasedano afincado en Potosí, que habia legado su fortuna para la creación de un Pósito de Trigo en su villa natal. Otros muchos Indianos hicieron fundaciones.

El envío de su fortuna lo recogen en Sevilla otros balmasedanos allí residentes que, dentro de una importante Colonia de Vascos, se dedicaban al comercio con las Indias. Se ve a don Juan de la Piedra y Verástegui, con su esposa Magdalena de Burgos, residentes en la ciudad de Panamá, en el momento de hacer Testamento ante Notario, en marzo de 1643. Llevan ya muchos años en América, tienen abundantes riquezas y quieren regresar a Balmaseda para morir en paz en su villa natal y dejar en ella sus bienes. Pero Juan de la Piedra muere antes de encontrar navío para regresar y por eso su legado llega solo a Sevilla. Un comerciante balmasedano afincado en Sevilla, las envía a la villa y las entrega en el Ayuntamiento.

El Ayuntamiento de Balmaseda recibe los 1.586.856 maravedíes del legado y, cumpliendo con la voluntad de Juan de la Piedra, comienza a construir desde el año 1652, un Convento dedicado a Santa Clara, para monjas (Clarisas) de clausura.

Se inaugura el Convento en el mes de octubre de 1666 , cuando el Arzobispo de Burgos, Don Enrique Peralta y Cárdenas que tambien era de Balmaseda, recibe a cinco monjas que llegan del monasterio de San Martin de Don (Frías) para tomar posesión del nuevo convento.

La primera Abadesa, doña María Jacinta de la Puente, era familiar del fundador y con ella entraron otras diez monjas más. Una de ellas era Ana de Urrutia, hija del Almirante Urrutia, y otra María de Zumalabe, descendiente de ricos ferreros de la villa y por tanto de Marcos de Zumalabe, inventor del Martinete de Agua.

Los escudos de Piedra y de Verástegui se colocan en la fachada de la iglesia del convento. El tercer edificio del conjunto será la Preceptoria donde se iban a educar muchos niños de Balmaseda.

EL COMERCIO : hacia 1785

Por estar situada en el Camino Real entre el Señorío de Bizkaia y Castilla, el Comercio ha sido siempre esencial en la vida de la villa. Como Villa – Mercado, celebraba dos cada semana, los miércoles y los sábados; y en su mercado se vendían géneros y mercaderías buenas, abundantes y variadas.

Balmaseda contaba con una buena red de Caminos que la unían con Bilbao, Castro, Mena y la Meseta. Entre la villa de Bilbao (no fundada hasta el año 1300) y la meseta, era el río Cadagua quien marcaba el camino que prácticamente discurría por sus orillas.

Desde el siglo XV existía Aduana en Balmaseda que desapareció definitivamente en 1841. Era por tanto una puerta de entrada a Bizkaia, uniendo los campos de trigo y las zonas laneras de Castilla la Vieja con los puertos vizcaínos por donde se exportaba.

En Balmaseda existía Tabla de Carne y Red del Pescado para los Abastos en fresco. Así como tambien Pósito de Trigo y Depósito de Paños. En las Tiendas se vendían los artículos curados y en las Tabernas el txakolí y el vino. Los Mesones completaban la red, aunque no podían vender sino solo atender. En lo alto del Monte Kolitza se construyó una Nevera para conservar en frío los alimentos cuando apretaban los calores del verano.

El Administrador de la Aduana, Don Miguel de Orcasitas, va de inspección, un día cualquiera de mercado, a la casilla del Puente Viejo, para ver el paso de los mulateros y la recaudación de los impuestos que estos debían de pagar por cruzar el río y meter las mercancías en la villa.

Llegan diversos arrieros con sus reatas de mulas bien cargadas. Traen bacalao, salmón, sardinas, azúcar, canela y otras vituallas que no existen en la villa. El aduanero les dice donde deben descargarlas. Por eso, se dirigen al almacen de Abastos para que el Ayuntamiento proceda a la medición y pesaje de las mercaderías, paso previo al Remate de cada género que será sacado a la venta.

Los que portan vino descargarán la mercancía en las Tabernas. Y los que traginan el Trigo pasan directamente al Mercado de la villa que se celebraba, desde siempre, dos días a la semana. Los que traían Lana debían descargarla en el depósito de paños que la villa tenía desde siglos antes.

Ya de vacío, los mulateros se dirigían a los Mesones para descansar y reemprender viaje con las alforjas, no vacías, sino llenas con productos artesanales de hierro y cobre que , con otras vituallas, llevarían en su regreso hacia Castilla, por el Camino Real que unía Balmaseda con la Meseta.

EL TXAKOLI : hacia 1840

El vino – txakolí disfrutaba de un tratamiento privilegiado en Balmaseda al ser considerado un producto patrimonial. Gozaba de protección especial por el municipio y sobretodo por el Cabildo Eclesiástico que era quien intervenía en su cosechamiento, procedíia a su dezmado y fijaba en la práctica los precios anuales de venta. Cuando la cosecha propia de txakolí se agotaba, se traían vinos de fuera para consumirlos durante el resto del año.

El txakolí habia llegado a Balmaseda a finales del siglo XV traído por unos monjes benedictinos franceses y desde el año 1306 Balmaseda tenía el monopolio de venta de este vino, desde Villasana de Mena hasta Sámano (cerca de Castro).

En el año 1487, el 90 % de los balmasedanos cultivaban txakolí. Como el clima era bastante húmedo lo criaban en parrales. Con la Guerra de la Independencia y con las Guerras Carlistas del siglo XIX, hubo que invertir mucho dinero en la reconstrucción de las cepas y parrales. En Balmaseda, el txakolí era el único producto que pagaba Diezmos para el Culto y Clero. El Cura Beneficiado del Cabildo Eclesiástico de San Severino está controlando la vendimia y haciendo que los obreros – vendimiadores lleven las uvas a la Çilla o Lagar.

Ya ha terminado la recolección y ha pagado el salario a cada vendimiador. Ahora se dispone a pesar las uvas para poder separar el Diezmo, es decir, quedarse con la décima parte de ellas, como tributo o impuesto que la Iglesia recibía de todos los productos.

El año ha sido muy frío y la vendimia no ha comenzado hasta el día 21 del mes de octubre, que es fecha muy tardía. Quizás también por ello, la cosecha ha sido muy corta por lo que, sin duda, el precio que el txakolí va a tener ese año será más caro que el de años anteriores .

La pesa y ve que es exigua, solo 1.420 cántaras cuando la cosecha media está sobre las 10.000-15.000 cántaras. Piensa en el Precio que la va a decir al Alcalde. Será de 64 maravedís por azumbre que es la medida habitualmente utilizada por la gente. Una Azumbre es la octava parte de una cántara.

Habiendo recibido el Alcalde la noticia del precio del txakolí, que le ha comunicado el Beneficiado, por medio de campanas, llama a los vecinos a Concejo Público para comunicarles dicho precio. El Concejo delibera y tras varias discusiones, deciden que el precio les parece bueno y como tal lo aceptan. De esa forma ya puede comenzar el sorteo de las Tabernas que van a vender el txakolí y comenzará la venta en cuanto el caldo esté fermentado. Como cada año, primero se venderá el blanco y luego el txakolí tinto.

Si las calicatas mensuales no mienten, la villa de Balmaseda tendrá txakolí para el consumo de los vecinos durante el invierno y la primavera. Luego será necesario importar vino de fuera, bien sea de Toro o de la Rioja.

HIJOS ILUSTRES : hacia 1850

Quizás por la importancia que la villa de Balmaseda tuvo en el pasado, fueron muy numerosos los Hijos Ilustres de la misma. Desde Juristas a teólogos y desde Funcionarios a militares en todas las épocas fueron abundantes.

Don Diego de Urrutia y los Llanos (1562-1640 ) militar y marino de la Armada Real en América.
Don José de Urrutia y las Casas (siglo XVIII ) un famoso general retratado por Goya.
Don Ramón Gil de la Cuadra (1775-1860) científico y político que trabajó mucho en México.
Don Martín de los Heros (1786-1859), militar y político, diputado y ministro liberal. Como historiador y escritor dejó una magnífica Historia de Balmaseda entre otras obras.
Don Enrique de Vedia y Goossens (1802-1863) diplomático en Jerusalem y escritor de numerosas obras. Entre ellas unas Memorias de la Villa de Balmaseda.
Don Juan de la Granja (1785-1853) creador del telégrafo en todo México, así como embajador y periodista.
Don Pio Bermejillo (1820-1899) fundador de las Escuelas Municipales.
Don Martín Mendia (1841-1924) indiano con gran fortuna, hizo diversas fundaciones durante el siglo XX.
Don Marcos Arenas Bermejillo, fundador en 1897 de Boinas La Encartada.
Tambien fueron famosos un Pelotari y un Torero.

Don Martín de los Heros se encuentra sentado, escribiendo un capítulo de su Historia de Balmaseda. Lleva varios meses escribiéndola y ya está llegando a su final, hacia mediados del siglo XIX. En su cabeza/memoria se agolpan los últimos avatares dificiles por los que pasó la villa: Recuerda también que otro balmasedano y amigo suyo, Enrique de Vedia y Goossens le ha contado su intención de escribir otra Historia que va a llamar “ Memorias de .. “ y que a él sin duda le gustaría conocer, pero ¡es tan difícil encontrarse con Vedia!

Todos los veranos venía Don Martín a su casa de Balmaseda (donde pasó su feliz infancia) para descansar y los aprovechaba para escribir su Historia, usando los libros manuscritos y los legajos de los Archivos de la Villa. Y ese verano estaba escribiendo el capítulo dedicado a los Hijos Ilustres.
A cada uno de ellos los va viendo “en sueños“ pasear por las calles de la villa…. y así puede entablar conversación con ellos……..

EL FERROCARRIL : hacia 1890

A mediados del siglo XIX el Ferrocarril es una realidad en Europa y el País Vasco se adhiere con júbilo al nuevo medio de transporte. Para las mercaderías que bajan de Castilla al puerto de Bilbao, Balmaseda tiene más facil el acceso que por Orduña ya que el tren no puede subir grandes cuestas inclinadas.

El ferrocarril iba a traer a la villa, además, un aumento de población y de la riqueza, pues a través del tren van a salir los productos agrícolas , los ganaderos y la madera. Se construye la Línea del Cadagua que sigue el curso del río hasta Balmaseda, donde se instalaron también los Talleres de Reparación y los Almacenes de Depósito.

El día 24 de agosto de 1890 se inaugura esta línea. Balmaseda se adorna con arcos de triunfo, música y cohetes, por todo lo alto. Desde ese momento la villa tenía ya un nuevo Camino Real, esta vez de hierro, que la unía con Bilbao.

Los Altos Hornos de Sestao ya producían en 1885 , lingotes de hierro y acero que necesitaban (utilizaban) grandes cantidades de carbón . Mientras tanto, en León, había una gran cuenca minera que podía exportar el carbón a Bilbao.

Se podría prolongar la línea Bilbao–Balmaseda hasta La Robla-Matallana para transportar el citado carbón. El proyecto es del año 1891 (un año despues de la del Cadagua) y la línea se inauguró tres años más tarde. Había unos terrenos de 10.000 metros cuadrados en el Barrio del Cristo (donde estuvo el desamortizado Convento de Frailes Carmelitas) que no se usaban para nada. Sin duda serían buenos para instalar los Servicios y talleres de la nueva Compañía.

Es el 15 de diciembre de 1889 y el ingeniero Mariano Zuaznavar esta dando a conocer la Memoria del nuevo Tren de Balmaseda a La Robla. Este proyectado ferrocarril uniría las cuencas hulleras de Sabero y Matallana en León, así como las palentinas de Guardo y Cervera, con Balmaseda y Bilbao, atravesanso la provincia de Burgos y parte de las de Palencia y Santander.

Quiere abrir una Suscripción Pública de Acciones en el Banco de Bilbao. De la villa de Balmaseda se juntaron 26 accionistas que pusieron cantidades que oscilaban entre las 5.000 y las 17 pesetas.
El día 21 de abril de 1890 se constituye jurídicamente la sociedad bajo el nombre de “Compañía del Ferrocarril Hullero de La Robla a Balmaseda”.

Con la nueva línea, llegaron a Balmaseda unos 200 nuevos vecinos. Se crearon 100 puestos de trabajo en la línea y los talleres. Y con las mercancías y los viajeros, Balmaseda resucitó económicamente hacia el siglo XX.

10.1.- Privilegios Medievales de Balmaseda

006_privilegios
PRIVILEGIOS MEDIEVALES Y SEÑORIALES OBTENIDOS POR BALMASEDA DURANTE LA EDAD MEDIA

Texto de  Juan Manuel González Cembellín, Doctor en Historia, en el libro » Balmaseda. Una historia local«. VV.AA. D.F.B. Cultura. Bilbao 1991 pp. 13-22

003_privilegios

Desde principios del siglo XII Francia, Inglaterra y, sobre todo los Países Bajos empezaron a desarrollar una sólida industria pañera que, poco a poco, fue adueñándose del mercado europeo. Pero para satisfacer la creciente demanda de sus productos estos países precisaban de abundante materia prima –lana- que no poseían y que, en consecuencia, era preciso importar.

Ante esta nueva situación, la Corona de Castilla inició una parcial reorientación de su economía, dando cada vez mayor importancia a la ganadería ovina. Pero hacía falta algo más que la modificación de las estructuras agropecuarias. La lana tenía que encontrar una vía de salida para alcanzar los mercados atlánticos, el Cantábrico. El monarca castellano Alfonso VIII, consciente de la necesidad de crear rutas que unieran la Meseta con la costa y con sus potenciales puertos, trató de asegurar unas y otros mediante la fundación de villas.

Estos nuevos núcleos de población, dotados de un fuero especial que les concedía ciertos privilegios de carácter jurídico, fiscal y comercial, facilitarían el tráfico de mercancías y garantizarían su fluidez y fiscalización. Así surgieron Castro Urdiales (1163), Santander (1187), Laredo (1200), Hondarribia-Fuenterrabía (1203), Getaria (1209), San Vicente de La Barquera (1210), Mutriku y Oiartzun (antes de 1214). Más al interior, y con el fin de consolidar el salto entre la Meseta y sus puertos, Alfonso VIII creó La Puebla de Arganzón (1191) y, al parecer, trató de situar otras villas en Orduña y Carranza. Esta última hubiera puesto en comunicación directa las tierras burgalesas con Castro Urdiales, pero al parecer la oposición de Diego López de Haro, Señor de Bizkaia, motivó el abandono del proyecto.

En este mismo contexto hay que situar el nacimiento de la villa de Balmaseda en el año 1199 (1). El protagonista de la fundación fue en este caso Lope Sánchez de Mena, Señor de Bortedo, quien se limitó a sancionar jurídicamente mediante la concesión del Fuero de Logroño un punto de paso previamente ocupado por algunas personas que sin duda se dedicaban a actividades vinculadas al comercio. El Señor trataba así de encauzar de forma definitiva el tráfico mercantil y asegurarse unas fuentes de riqueza directas (cobro de peajes), al tiempo que propiciaba, genéricamente, un incremento de la población y de la riqueza de su territorio.

004_privilegios

Reales privilegios de la M.N. y M.L. villa de Balmaseda. Copia caligráfica del año 1763. B.U./A.V.B.

La nueva puebla, concebida como una escala en la ruta hacia Castro Urdiales, se asentaba en un lugar que pueda calificarse como estratégico: un estrecho paso a través del río Cadagua logra superar con facilidad la barrera montañosa que define el flanco sur de las Encartaciones y donde un vado –que pronto sería sustituido por el “puente viejo”- permitía saltar el curso fluvial sin necesidad de dar un gran rodeo. De hecho, aquel espacio contaba con una lejana tradición como zona de transito: por allí había discurrido la calzada romana que unía Pisoraca (Herrera del Pisuerga) con Flavióbriga (Castro Urdiales).

Desde el momento de su nacimiento, Balmaseda trató de asegurar no sólo su condición de enclave privilegiado en medio de un mundo rural, sino también su competitividad dentro del marco económico del momento. A tal fin logró arrancar a sus sucesivos señores y a los reyes castellanos una serie de privilegios y mercedes que podemos agrupar en tres categorías: jurídicos, fiscales y comerciales (2).

PRIVILEGIOS JURIDICOS

La concesión del fuero de Logroño a los vecinos de Balmaseda implicaba su inmediata conversión en hombres libres, fuera cual fuera su condición anterior. En caso de enfrentamiento con los habitantes de su entorno rural únicamente podían ser juzgados de acuerdo a su propio fuero, lo que evidentemente les colocaba en una situación muy ventajosa con respecto a sus oponentes, que sólo podían alegar un derecho consuetudinario de escasa efectividad ante la justicia urbana, amante de la letra escrita. Además, los villanos podían extender su jurisdicción a todos aquellos bienes que adquirieran fuera de los límites fundacionales de su propia villa.

Lógicamente, los balmasedanos trataron en todo momento de garantizar este particular estatuto jurídico. Para ello solicitaron sucesivas confirmaciones de sus «fueros, usos y buenas costumbres»,expresión que junto al fuero riojano iría incluyendo progresivamente todos los privilegios obtenidos a lo largo de los siglos. Estas ratificaciones fueron realizadas par Lope Díaz de Haro II, Señor de Bizkaia (1234), Alfonso X (1256), Fernando IV (1312), Alfonso XI (1315), Pedro I (1351), Enrique II (1367, 1371), Juan I (1379), Enrique III (1393), Juan II (1407), Enrique IV (1457), los Reyes Católicos (1499) y Juana 1 (1511).

005_privilegios

Documento sobre Inmunidad, Fueros y Libertad en Balmaseda. Otorgado por Juana I.

Algunas de las confirmaciones conllevaban una deliberada voluntad por parte del otorgante de dejar constancia de su autoridad -o lo que es lo mismo, de su titularidad- sobre la puebla. Así, en 1234 Lope Díaz de Haro II acababa de recibir Balmaseda como dote de su mujer, la infanta Urraca, hermana de Fer­nando III, por lo que procedió a ratificar el fuero como si de un acto de toma de posesión se tratase. Algo similar sucedió con Alfonso X, que en 1256 se había apoderado de la villa como consecuencia de la guerra que le enfrentaba al entonces Señor de Bizkaia, Lope Díaz de Haro III. Poco más tarde, sin embargo, la población volvería amanos del de Haro.

 En otros casos fueron los propios balmasedanos los que se mostraron interesados por asegurar su vinculación al Señorío de Bizkaia o a la Corona de Castilla, según las circunstancias, con todas las consecuencias que ésto podía tener tanto en el ámbito jurídico como en el fiscal. En 1310, Y como consecuencia de un acuerdo establecido entre las diversas ramas de la familia Haro, la villa seconvirtió en un señorío privado en manos de Lope Díaz de Haro. A la muerte de éste personaje Balmaseda volvió al realengo, pero sin duda en previsión de una nueva concesión en beneficio de cualquier otro noble castellano, sus vecinos obtuvieron de Fernando IV el juramento de que «nunca de la Villa nin el Castiello de Valmaseda Reina nin Infante nin Rico home nin Infanzon nin aCaballero nin Escudero nin Dueña nin Perlado nin otro home ninuno por cambio ni empeñamiento nin por enegenarla nin por darla en donadio nin por ninguna cosa; Mas que sea daqui adelante la Villa el Castiello mio o del mio fixo heredero que heredare CastieIIa Leon enon de otro ninguno».

 Esta contundente promesa, confirmada más tarde par Alfonso XI (1315,1326), se veía reforzada por el permiso que concedía el monarca para oponer resistencia en caso de incumplimiento por su parte o la de sus sucesores. Los balmasedanos lograban alejar así el fantasma del señorío particular, en manos de un noble, que casi con toda seguridad resultaría más gravoso y difícil de sobrellevar que la condición de realengo, el sometimiento directo a la Corona.

Más tarde, sin embargo, Balmaseda optó por reincorporarse al Señorío de Bizkaia (3). Durante el reinado de Pedro I (1350-1369) la villa estaba aún incluida en la Merindad de Castilla Vieja, pero en1388 sus vecinos protestaron ante Juan I por las exigencias de los recaudadores de impuestos de esta circunscripción, alegando que « en los años pasados fastta aqui habian siempre pagado epagaban en el pedido de Vizcaia». Parece claro que la cada vez más agobiante presión fiscal de los territorios de realengo les impulsó a buscar nuevamente su inclusión en el Señorío de Bizkaia, en aquellas fechas integrado ya en la Corona al coincidir en una misma persona los títulos de Rey de Castilla y Señor de Bizkaia. Es decir, que jurídicamente apenas variaban de situación, al seguir sometidos de forma directa al Monarca-Señor, pero conseguían reducir y, sobre todo, estancar sus obligaciones impositivas, ya que el pedido era una cantidad anual invariable.

Un último documento nos muestra el permanente temor de la villa a caer bajo la órbita de un señor particular. En 1399 Enrique III, agobiado por los muchos gastos de la guerra con Portugal, se vió obligado a hacer «vendición e empeñamiento a su Camarero Mayor, Juan de Velasco, de los lugares de Limpias y Colindres y la villa de Balmaseda por 15000 florines de oro. Se estipulaba, sin embargo, que en caso de que el monarca lograra devolver el dinero antes de año y medio, la venta quedaba anulada. Faltó tiempo a los afectados para ofrecer al Rey la mitad del dinero a fin de que revocara la venta. Así lo hizo, declarando que «esta dicha villa ... con sus términos y pertenencias e pechos ederechos e Jurisdición alta y vaja sean siempre para mi e con el señorio de Vizcaya, e que non pue­dan ser dados nin trocados ni empeñados nin vendidos por mi nin por alguno de los otros Reyes que despues de mi subcediesen en estos Reynos de Castilla e de León salvo que siempre queden e sean con el dicho señorío de Vizcaya segun y en la manera que fasta aquí fueron».

Desde entonces, Balmaseda se ha mante­nido unida al Señorío de Bizkaia.

 

PRIVILEGIOS FISCALES

Son, evidentemente, los que buscan la obtención de ventajas fiscales para los habitantes de la villa. Ya la carta fundacional incluía la exención de algunas cargas típicamente señoriales, los fueros malos: sayonía (tasa sobre las penas pecuniarias destinada al pago de los funcionarios señoriales), fonsadera y batalla (redención en dinero del servicio militar), mañería (derechos pagados para transmitir bienes a un descendiente indirecto o a otra persona ajena a la familia del transmisor), moneda farera (pago concertado con la Corona para que ésta no acuñara moneda de baja ley), yantar (obligación de alojar y alimen­tar al Señor y su séquito a su paso por la villa, que terminó por convertirse en un impuesto regular) y, en general, «todos los pechos aforados y desaforados».

En el caso concreto de la moneda farera y el yantar, la exención se vería reafirmada en 1312 cuando Fernando IV ratificó a la villa el derecho a no pagar la primera, y a ofrecer el segundo únicamente «quando yo (all)y fuere por mi mismo e la tomar en conducho asi como lo han de fuero e de uso e les fue guardado fasta aqui». Más tarde confirmarían este documento Alfonso XI (1315, 1326) Y Pedro I, y dictarían sentencias al respecto el mismo Pedro I (1357), Enrique» (1372) Y Juan I (1379).

Por otro lado, en 1311 Lope Díaz de Haro, Señor de Balmaseda, fijaba en 1000 maravedís el máximo que había de pagar la villa en caso de peticiones extraordinarias de dinero por parte de la Corona. Esta disposición, que ponía a Balmaseda un tanto al margen de los imprevisibles «servicios» frecuentemente exigidos por el Rey, sería ratificada por Fernando IV (1312) Y Alfonso XI (1315). Más tarde, al volver a ser incluida la villa en el Señorío de Bizkaia, estos privilegios perdieron sentido.

006_privilegios

Detalle de la confirmación de Alfonso XI de los privilegios concedidos por su padre Fernando IV a Balmaseda. Año 1338. A.F.B./B.F.A.

PRIVILEGIOS COMERCIALES

Asentada sobre una ruta de cierta importancia, Balmaseda no podía conformarse con ser un lugar de paso de mercaderes y transportistas de otras procedencias. Al contrario, sus habitantes trataron tanto de convertir a la villa en lugar de intercambio como de participar directamente en las actividades comerciales.

Así, Balmaseda trató de rodearse de un ámbito económico de carácter monopolístico, exclusivista, sin competencia alguna. Esto se lograría oficialmente en 1306, cuando Diego López de Haro V, Señor de Bizkaia, concedía que en el camino desde Villasana de Mena hasta San de Samano no tuvieran «ningunos de las otras tierras nin de sus vecindades tabernas de vino, ni de medida de trigo, ni de cebada, nin carneceria, nin reventa ninguna de estas cosas, sino vino, sidra de su cosecha epan coger porque lo facen agora en guisa grant menoscabo de la mi villa de Balmaseda, de todos mios derechos; tengo por bien, mando que daqui adelante non haia reventa, nin taverna de vino, ni sidra, medida de trigo nin de cavada nin de carneceria de Villasana fasta en Sandesamano Salvo en la mi villa de Valmaseda, o so vecino otro qual quier que lo obier de su cosecha».

Hay que señalar que aunque este privilegio data de 1306, los vecinos de la villa aseguraban que sehallaba ya vigente en tiempos de Diego López de Haro III (1236-1254). Confirmarían este texto Fernando IV (1312) Y Alfonso XI (1315).

En cuanto a la participación directa de los balmasedanos en la actividad comercial, pronto se vió favorecida por un privilegio de Alfonso X (1256) por el que se les eximía del pago de portazgos en todo el Reino, con las excepciones habituales de Toledo, Sevilla y Murcia. Esta norma sería confirmada por Sancho IV (1285, 1288) Y Fernando IV (1296, a petición del Señor de Bizkaia). La exención se vería ampliada en 1310, cuando Lope Díaz de Haro, Señor de Balmaseda, la hacía extensiva a todos sus lugares de Señorío, disposición ésta que sería también ratificada por Fernando IV (1312) Y Alfonso XI (1315).

El intento de fomentar el mercado local quedó reforzado por el privilegio de 1312 por el que Fernando IV concedía que «cuentos paños mercaduras llegaren en Valmaseda para benderlo (all)y que sean quittos que non paguen (all)y Diezmo de todo lo que se (all) y bendiere segund fue usado fasta aqui». Este documento sería confirmado por Alfonso XI (1315) Y por Enrique II (1392), si bien en este caso refiriéndose a trozos de paño para consumo propio, «al detalle», y no de piezas destinadas a la reventa.

Los privilegios obtenidos por Balmaseda durante la Edad Media nos permiten extraer algunas rápidas conclusiones sobre su primera historia. Su evolución jurídica y fiscal fue similar a la del resto de las villas de su entorno, si bien Balmaseda pudo » jugar» con su vinculación al realengo o al Señorío de Bizkaia, en función de sus coyunturales intereses. Lo que evidentemente trató de evitar en todo momento fue la inclusión en un señorio privado.

En cuanto a su dedicación comercial, veamos que Balmaseda aparece muy directamente vinculada aCastro Urdiales. Incluso después de la fundación de Bilbao (1300), la villa buscó el monopolio en dirección a Castro, y no al Nervión. Y si bien es cierto que la ruta de Castro mantuvo una relativa importancia hasta fines de la Edad Media, fue ampliamente desbancada por parte de Bilbao ya desde el mismo siglo XIV.

Por otro lado, la búsqueda de ventajas y privilegios mercantiles apenas alcanzó las dos primeras décadas del siglo XIV (el único texto posterior, de 1392, es muy específico y se refiere al comercio doméstico). Parece como si desde 1315 el empuje de la villa hubiera decaído, y nuevamente creemos que la causa puede ser el rápido crecimiento, en todos los sentidos, de Bilbao.

007_privilegios

Puente viejo. Roberto Rodet. C.P.

Da la impresión, pues, de que Balmaseda no supo calibrar el futuro de la capital vizcaína, y apostó por el perdedor. La consecuencia fue la transformación de la villa en un punto de paso sobre la ruta que, a través del valle de Salcedo, llegaba a Bilbao. Una escala de cierta entidad, pero una escala al fin y al cabo, y no un lugar de contratación y una importante puebla mercantil, como parecían augurar sus orígenes.

NOTAS:

 1) -. Recientemente se ha propuesto la de 1200 como fecha más verosímil para la fundación de Balmaseda (GARCIA DE CORTAZAR, J.A; ARIZAGA BOLUMBURU, B. ; RIOS RODRIGUEZ, M. L. ; DEL VAL VALDIVIESO, I.: Vizcaya en la Edad Media, San Sebastián 1985, I. -152). En cualquier caso, esta diferencia en nada afecta a la situación general del momento.

2).- Estos privilegios aparecen recogidos en ITURRIZA y ZABALA, J.R.: Historia General de Vizcaya y Epítome de Las Encartaciones, Bilbao 1967, II. -191-202; HEROS, M.: Historia de Valmaseda, Bilbao 1978, Apéndice. -5-11 O; GOMEZ PRIETO, J.: «Confirmación de los fueros, usos y buenas costumbres de la villa de Balmaseda por la reina doña Juana: Hecha en Sevilla en 18 de junio de 1511 «, en Estudios de Deusto, Vol. XXXIII / 1 (1985), 29-38.

3). -Evidentemente, el Señorío de Bizkaia era un señorío privado, pero con unas características en cuanto al estatus jurídico-social de sus pobladores que, en líneas generales, lo distanciaban bastante de los más típicos señoríos particulares. Tanto era así, que hubo momentos -como veremos a continuación- en que resultó preferible la integración en el Señorío de Bizkaia a la permanencia en el realengo.

 

09.8.- Difusión en Prensa

09_8difusion
Balmaseda, una villa con mucha historia

Balmaseda, abierta al mundo

Artículos publicados en el diario El Correo Español – El Pueblo Vasco:el 12 de Diciembre de 1998,en un reportaje especial sobre la villa de Balmaseda con ocasión de su 800 Aniversario

Balmaseda, una villa con mucha historia, El Correo Español – El Pueblo Vasco:
ab83651cfa99f872006426823da1fdf1


Corrian los albores del año 1199, era un viernes, 24 de enero, -en la sexta luna, dice el cronista- cuando Don Lope Sanchez de Mena, que era Señor de Bortedo, daba el fuero a un lugar denominado Balmaseda, separandolo jurisdiccionalmente a sus alrededores, y otorgando el Fuero de Logroño a sus habitantes, que ya entonces se dedicaban al comercio. Por gracia y merced del Fuero, los vecinos de la villa podian «comprar y vender, cultivar y adquirir tierras, ganados y pastos, y asegurarse asi como personas; tener alcalde y jurados elegidos por los vecinos; ser eximidos de portazgos y usar el derecho a Carneceria, tabernas y medidas de grano…».

Todas estas concesiones forales fueron bien aprovechadas por la villa, que supo medrar y generar un emporio durante la Baja Edad Media. A ello hubo de ayudar la situación estratégica con la que la geografía había dotado a Balmaseda y, sin duda alguna, también a la colonia de judíos que habitara su Aljama hasta el año 1486, en que fueron expulsados. Siendo el lugar una encrucijada de caminos entre Alava, Santander y Burgos, la villa era una puerta esencial del Señorío de Vizcaya y lanzadera hacia el territorio castellano, que era el abastecedor de mercaderías y mantenedor del comercio floreciente de aquellos tiempos.

Iglesia-de-San-Severino-Balmaseda (1)

Muchos de los edificios civiles y religiosos de la villa hablan bien a las claras de la rica historia de Balmaseda.

De ese comercio se nutrió Balmaseda y, como villa de paso, consolidó su mercado, sus gremios y su aduana. Llegó por ello a ser una villa-mercado en el Camino Real que unía Castilla con el Señorío de Vizcaya, es decir, la Meseta con el Cantábrico oriental.
Pero la misma naturaleza había dotado también a la villa de un vasto arbolado natural, que cubría las laderas de sus montes y que propiciaba una riqueza maderera y, por ende, carbonera. Si a ello se le añade la abundancia natural de cursos de agua, capaces de mover los martinetes y la relativa proximidad de las vetas de mineral de hierro, se encuentran todos los ingredientes precisos para el desarrollo de la actividad industrial más importante que Balmaseda ha tenido hasta el siglo XIX, las ferrerías.
Si la naturaleza fue harto generosa con la villa, no lo fue menos la Providencia, a lo largo de estos ocho siglos de historia, con la gran calidad de sus gentes, que hemos encontrado presentes en todo tipo de cargos y actividades relacionadas con el gobiero, la corte, la milicia, el comercio, etc. De hecho, Balmaseda está orgullosa de contar con una buena cantidad de Hijos Ilustres, como Martín de los Heros, que escribió la Historia de Balmaseda en 1848; Enrique de Vedia, que redactó las Memorias de la Villa de Balmaseda en 1853; el almirante Urrutia y Los Llanos; Manuel Antonio de Horcasitas, ministro de Hacienda en 1758; el capitán general Urrutia y Las Casas; Ramón Gil de la Cuadra, científico, senador y ministro de Ultramar hacia 1855; Juan de la Granaj, crador del telégrafo en México; etc., etc. Sin olvidar a personajes tan curiosos como el novillero Eusebio Abásolo, Vinagre, o el pelotari Marcelo Altamira Marañón.
En el último tercio del siglo XVIII comenzó una mala etapa para la villa de Balmaseda, que habría de durar varias décadas. Se inició con la apertura del nuevo camino a Castilla por el puerto de Orduña, lo que supuso la pérdida de la actividad comercial, y con el tiempo, la desaparición de la aduana.
Tampoco en el siglo XIX fue fácil. El día 8 de noviembre de 1808, Balmaseda ardió por los cuatro costados durante la Guerra de la Independencia. Guerras, epidemias y otros hechos trágicos encarnaron el final del Antiguo Régimen histórico en su fase de extinción.
También en esa centuria cambian mucho las estructuras demográficas, sociales y económicas. Y sobre todo, aparece el ferrocarril, que se convertiría en un balón de oxígeno para el desarrollo de la Balmaseda de principios del siglo XX.
Un siglo de progreso, en general, el siglo XX, que ya comenzamos a contemplar con una cierta perspectiva histórica. Un siglo después de la implantación del tren, la villa da un nuevo giro crucial con la vista puesta en el III Milenio. De esta forma, Balmaseda, además de ser una villa con mucha historia, es también, sin duda, una comunidad con mucho futuro.

Balmaseda, abierta al mundo, El Correo Español – El Pueblo Vasco: 

Balmaseda está actualmente hermanada con Balmaceda, lugar situado en el sur de Chile (desde 1995), asi como con Tifariti, en el Sahara, y con Camargo, bello lugar de Cantabria. Una de las ideas básicas de este VIII Centenario es que la villa incremente sus relaciones exteriores, sobre todo, en intercambios internacionales.

centenario03

Julia Gómez (arriba) y Joseba Zorrilla, concejal de Cultura, Juventud y Deportes de Balmaseda, forman parte del comité organizador del Centenario,

Para ello está previsto el hermanamiento con villas o lugares de Europa que tengan una cierta similitud con Balmaseda. Los contactos establecidos en los últimos meses para tratar de llevarlos a buen término en 1999 están en período de resolución. Con respecto a Europa, Balmaseda va a integrarse en la Red de Europassion, asociación europea de lugares que representan la Pasión y a la que pertenecen 56 lugares de diez países.
Asimismo, siguiendo la política de hermanamientos que propugna la Comunidad Europea y con fondos de la UE, el día 22 de enero próximo llegará a nuestra villa una delegación de San Severino Marche, comuna cercana a Asís, en Italia, para cerrar el protocolo con Balmaseda. Están propuestos también los hermanamientos con Monmouth (bello puente con torreón), en el Sur de Gales; con Loudeac (Camino Jacobeo) en la Bretaña francesa; y con Whal, lugar de la Baviera alemana, que representa la Pasión.
Esperemos que todas ellas lleguen a buen término. Con respecto a América, se están manteniendo contactos con las numerosas euskal etxeas y fundaciones vascas del continente a fin de que un grupo de descendientes balmasedanos puedan conocer no sólo la villa de sus antepasados, sino también la Euskadi actual. Este proyecto cuenta con la única dificultad del costo del pasaje aéreo, por lo que para él pedimos, a través de estas líneas, patrocinadores que nos permitan llevarlo a cabo. Para tal visita se desea publicar el libro Balmaseda, la emigración y América, de la doctora Julia Gómez Prieto, profesora de la Universidad de Deusto.
En América también reside una buena parte de las personas que se apellidan Balmaseda (unas sesenta en Estados Unidos). Contando con ellas y con las demás residentes en Europa se celebrará en mayo de 1999 el Primer Congreso Mundial de los «Balmaseda» en Balmaseda. Este congreso pretende ser el germen del futuro club de los Balmaseda en el mundo. Por ello lanzamos desde aquí un llamamiento a cuantos conozcan Balmasedas en Sudamérica para que envíen su información al comisariado del VIII Centenario.
Balmaseda, tierra de indianos

Fueron numerosos los balmasedanos que llegaron hasta el continente americano, marcando sus preferencias hacia México, Perú y Cuba. En estos países de dedicaron al comercio y la minería, el desempeño de cargos públicos, la instrucción, la milicia, etc., aunque algunos, sin duda, llegasen simplemente en busca de fortuna y mejor vida.

En el siglo XVI abundaron los comerciantes, a menudo con base y almacenes en Sevilla. En el siglo XVII y XVIII los balmasedanos ostentaron muy altos cargos en la Administración (hubo varios gobernadores generales) y fueron, también, mercaderes de plata, sobre todo en México (Zacatecas, etc.)

En el siglo XIX la emigración hacia América viene causada por las grandes crisis, bélicas, sociales y de hundimiento industrial que marcaron la Balmaseda decimonónica.

El regreso de todos ellos a su villa natal se dio en circunstancias muy variadas y no siempre en persona. Así, la figura del Indiano llegó a ser trascendental en la historia de Balmaseda, en cuya villa llegaron a fundar conventos (Santa Clara), capellanías, pósitos, etc, etc., y hasta una fábrica de Boinas La Encartada que ya fue pionera en 1892 y hoy es una joya de la arqueología industrial, en espera de convertirse en un futuro museo textil.

09.4.- Representación teatral de la Fundación

Balmaseda tiene una larga tradición de representar la Pasión de Cristo durante la Semana Santa, por las calles de la villa. Los actores de esta representación son unos 400 balmasedanos que dirigidos por José Angel Ramón «Zarra», conforman la Asociación del Vía Crucis viviente de Balmaseda.

A esta Asociación se le propuso llevar a cabo una representación en vivo de la Fundación de la Villa. La idea fue acogida con entusiasmo por todos y siguiendo el guión de Gorka Luzuriaga, el sábado 23 de Enero de 1999, a las 12 del mediodía, se llevó a cabo en la Plaza de San Severino, con enorme éxito de espectadores.

Entre los asistentes estaban los representantes de la villa de San Severino Marche, que poco antes, en los salones del Ayuntamiento, habían sellado con el municipio balmasedano, el hermanamiento de ambas villas.

Desde entonces, cada año, aunque no en la fecha conmemorativa, sino con ocasión del mercado medieval en la primavera, se representan escenas relativas a la Fundación de Balmaseda en 1199.

Obra original de GORKA LUZURIAGA Abogado . Guionista de Cine. Escritor

Representación de época de la Fundación de la Villa de Balmaseda, realizada por 400 vecinos de la villa de Balmaseda el sábado  23 de Enero de 1999 a las 12 horas, en la Plaza de San Severino.

 

09.3.- La Gestión Cultural de un Centenario

09_3gestion

FICHA.- Comunicación que  fue presentada por la Comisaria del Centenario, Dra. Julia Gómez Prieto, al  Congreso Internacional de Ciudades  Monumentales e Históricas que se celebró en Granada en febrero del 2002, bajo el título de  “La gestión cultural de un Centenario: Balmaseda 1199 – 1999 “. Está editado en CD-Rom, en 2003.

INTERÉS.-  Sobre el centenario como evento de rememoración histórica y disfrute general, la Comisaria presentó una amplia comunicación del desarrollo del mismo, sobre la base de los dos Informes de Progreso que en su momento se elaboraron. En ella, se explica la filosofía de esta conmemoración centenaria; de los objetivos y dimensiones del evento; de su planificación; de su gestión y del denso calendario de actividades que tuvieron lugar. Mostrando además que este Centenario tuvo como consecuencia inmediata “poner a Balmaseda en los mapas “ y atraer sobre ella la atención del turismo.

RESUMEN.-  Ante todo, esta es la historia de una experiencia personal que quiero  transmitir como ejemplo de un proyecto ilusionante, tanto para la Comisaria como para todo un pueblo que fue su protagonista.  Además de lo expuesto en el punto anterior “ Filosofía de un Centenario “,  la comunicación del desarrollo real del VIII Centenario comienza con el progreso temático del evento en cuanto a imagen, turismo, patrimonio, memoria histórica, cultura, relaciones exteriores, y finalmente las actividades lúdicas.  Se acompañan los cuadros explicativos de cada apartado: ver «Presentación temática«.

El calendario oficial de celebraciones del centenario se desarrolló entre las fechas del 20 de Febrero de 1998 y Abril de 1999 ya que, en mayo 1999  se celebraron las Elecciones Municipales. Tras las elecciones, aún tuvieron lugar algunas actividades, si bien, con el nuevo gobierno municipal, tanto el comisariado como la comisión del centenario habían cesado en sus funciones.

La primera parte de esta comunicación ya ha sido explicada  con anterioridad  en cuanto a  Filosofía del Centenario;  Dimensiones; Objetivos;  Comisiones;  Gestión general y  los Calendarios de Progreso. Y a ellos me remito. La segunda parte  se adjunta a continuación y trata directamente del Desarrollo  pormenorizado del VIII Centenario de la Fundación de la Villa de Balmaseda.  Así fue y así lo cuento.

1.-  DESARROLLO TEMÁTICO DEL VIII CENTENARIO  

Siguiendo el esquema planificado, se consideraron ocho temas preferentes que fueron desarrollados, en la medida de las posibilidades, durante los veinte meses que encuadraron la fecha del VIII Centenario.

1.1.- CREACIÓN Y DIFUSIÓN DE IMAGEN:

Balmaseda necesita tener y encontrar su imagen para “estar en los mapas “, pero, ante todo, necesita sonar y ser conocida. Se comenzó con la creación del Logotipo, mediante concurso público. Se utilizó para toda la  documentación oficial del centenario y como Pegatina, fue distribuida por las empresas, comerciantes  y asociaciones de la villa.

1.1.1.- Materiales de Merchandising: postales, camisetas, sudaderas, bolígrafos, mecheros,  pins, mochilas, pañuelos de fiesta.

1.1.2.- Participación Ciudadana: Bajo el lema  “un Centenario para todos “se programó una Encuesta municipal,  en enero de 1998,  para conocer la opinión de los vecinos y recoger  sugerencias. Contestaron un 40 %.

Se creó un Teléfono municipal, para  sugerencias e información. Su número – de fácil memorización – era el  90 24 1 1999,  la fecha del VIII Centenario.

1.1.3.- Petición a Ministerios: que se plasmaron en los Servicios Postales  de un sello (con el Puente de la Muza), matasellos y sobre conmemorativo, así como en un sorteo de la Lotería Nacional, durante 1.999, cuyos billetes portaban la imagen del puente medieval de Balmaseda, recordando el VIII Centenario.

1.1.4.- Medios de Comunicación: prensa, radio y televisión de Bizkaia y País Vasco. Notas de prensa, entrevistas, actividades, etc. Se consiguió una cobertura global del Centenario por parte del Grupo El Correo (hoy Grupo Vocento). Se escribieron artículos de fondo para  revistas especializadas de turismo, gastronomía, cultura y jacobeo. Las  campanadas de Nochevieja 1998 de ETB. 2  se retransmitieron desde el Ayuntamiento de Balmaseda.

1.1.5.- Apoyo al Comercio: entre Navidad 1998 y el Centenario, apoyando la creatividad en calles y casas, mediante adornos, iluminaciones y escaparates que se premiaban por su  recreación histórica y cultural.

 

2.- DESARROLLO DEL TURISMO

Balmaseda nunca se había planteado sus posibilidades turísticas. La celebración   del centenario apostó decididamente  por desarrollar el turismo en la villa, comenzando por la adecuación de la Oficina de Turismo en pleno centro urbano.

2.1.- Materiales de Promoción: creando una página web (Balmaseda.net) operativa desde enero 1998; componiendo un Folleto turístico de 24 páginas y un Tríptico sobre el evento centenario para su distribución  en las ferias de turismo.

2.2.- Materiales para venta: redactando una Guía de Visita de 64 páginas y 75 fotografías; así como un Vídeo  bilingüe (castellano – euskera) de 20 minutos.

2.3.- Producto turístico: creando un “corpus “de Guías expertas en la villa como base para visitas guiadas y atención de los visitantes. Se dictó un curso a medida, con subvención oficial, para 15 personas.

3.- REVALORIZACIÓN DEL PATRIMONIO

Balmaseda presentaba un cierto estado de abandono en el aspecto monumental y para su recuperación fue esencial la labor de la Diputación Foral de Bizkaia, así como del propio vecindario. Una adecuada Señalización de cada monumento ha reforzado la visita y disfrute del patrimonio recuperado.

3.1.- Reurbanización del Casco Antiguo: mediante la remodelación de la Plaza de San Severino y peatonalización de las calles adyacentes. Así mismo se realizaron prospecciones arqueológicas de la colina del Castillo pensando en un futuro Parque Arqueológico.

3.2.- Restauraciones Patrimoniales: sobre los tres mejores monumentos de la villa, dos de ellos de categoría nacional.

—- La gótica  San Severino, única iglesia en uso, renovó todo su interior, mediante suscripción popular. El exterior, con la torre, fachadas y desherbado total fue obra de la Diputación, sección de Patrimonio.
– El Órgano  – un exclusivo Cavaillé y Coll de 1892 – fue puesto al día.
– El Puente medieval  peatonal que es emblema y escudo de la villa, fue reforzado y su castillete restaurado. La iglesia cerrada  de San Juan  necesitó una especial  restauración por la acción fluvial sobre su exterior y de ello se ocupó la Casa – Taller municipal.

3.3.- Museo de la Villa: una vieja aspiración que potenciaría el conjunto monumental de Santa Clara, cuyo antiguo convento – hoy convertido en hotel con encanto – y la casa cural, están en manos privadas. El museo utilizará la iglesia, con buenos retablos e imaginería. Hasta entonces era sala de exposiciones. Actualmente alberga el Museo de la Pasión. El Museo  Histórico se acabó instalando en la iglesia de San Juan, tras su restauración.

4.- RECUPERACIÓN DE LA MEMORIA HISTÓRICA 

Un paseo por la rica historia de esta villa dio oportunidades para recordar épocas, personajes, situaciones, guerras, paces y tradiciones múltiples.

4.1.- Una Historia para Niños: un Comic bilingüe de 68 páginas a color, puso en contacto al público infantil con los momentos más álgidos en la villa.

4.2.- Publicaciones Históricas: para conocer las épocas menos investigadas de los anales de la villa, cuyo más famoso historiador fue Martín de los Heros.  Temas como  “Balmaseda en los  siglos  XIX y XX “, “Balmaseda en la Prensa “y “Balmaseda, la Emigración y América “. Apoyados por diversas instituciones. Aún están  en preparación.

4.3.- Paisajes Medievales: recreando, el día del VIII Centenario, el acto de la Fundación de la villa, preparada por los vecinos – actores  (unos 500) que cada año representan durante la Semana Santa,  la Pasión de Cristo, por las calles de la villa.

También la celebración de un Mercado Medieval que, con vestuario, animación, artesanos y ambiente de época, ocupe el casco antiguo de la Villa, durante un fin de semana de la primavera. Tuvo un éxito arrollador y hoy se mantiene cada mes de Marzo.

Por ser Balmaseda  punto intermedio del Camino de Santiago  entre Burgos y Bilbao, se rememoró esta circunstancia con diversas asociaciones jacobeas.

4.4.- Recordando Tradiciones: sin duda la más popular y genuina de Balmaseda es la representación viviente e inmemorial – cada Semana Santa – de la Pasión de Cristo, por las calles de la villa. La Pasión de 1999 fue muy emotiva al coincidir con el evento centenario.

Siendo el vino txakolí antiguo patrimonio de Balmaseda y hoy bien cosechado,  se programó una Fiesta de la Vendimia y Jornada del Txakolí, apoyada por una revista gastronómica., para el mes de octubre.

La llegada del Ferrocarril  fue vital para  Balmaseda hacia 1890. Pasado más de un siglo, una locomotora y dos vagones de época, rememoraron este hecho. Se contó con FEVE. (La Robla),  la Asociación de Amigos del Ferrocarril del País Vasco y del Museo del Ferrocarril de Azpeitia.

5.- INMERSIÓN EN LA CULTURA 

El Domingo de Ramos de 1998 se inauguró la restauración de San Severino con el oratorio “La Pasión según San Mateo” de J.S. Bach, ofrecida por la Diputación vizcaína. Esta audición, cantada por la Coral balmasedana Kolitza  marcó el comienzo de los actos culturales del VIII Centenario; evento donde la cultura – tanto como la historia – fue la protagonista suprema.

5.1.- Conferencias: bajo el nombre de “Jueves Culturales del Centenario “,  cada semana, profesores universitarios y expertos varios, conferenciaban sobre hechos históricos, artísticos y culturales referidos a Balmaseda.

5.2.- Exposiciones: casi siempre en  la sala – iglesia de Santa Clara y con elementos de diversas temáticas: el ferrocarril, la Imprenta, ocho siglos de historia, etc.  Además varios pintores de la zona expusieron sus obras y hubo dos certámenes nacionales de Fotografía y de Filatelia.

5.3.- Audiciones: actividades bastante inéditas en la villa como los Conciertos de orquesta, de cámara y de corales; música antigua; zarzuela; teatro; danzas y conciertos de rock. Hubo dos actos estrella: el concierto de Ainhoa Arteta  y el de la Sinfónica de Bilbao con la Coral de Balmaseda (La Pasión según San Mateo), ambos en la iglesia de San Severino.

5.4.- Fiestas Vascas: como la  Euskal – eskontza o  recreación de las antiguas Bodas Vascas. O el Deporte Rural que ensalza las tradiciones.

6.- LAS RELACIONES EXTERIORES  

Balmaseda siempre fue una villa mercado y un lugar de paso de comerciantes y viajeros. También un núcleo de emigración hacia América. Todo ello se tuvo en cuenta durante el Centenario.

6.1.- Política de Hermanamientos: actualmente Balmaseda está hermanada con BALMACEDA, pueblo  en el sur de Chile; con TIFARITI en el Sahara y con CAMARGO, valle de Cantabria. En Europa se buscaron villas de  Francia, Alemania, Italia o Gran Bretaña,  con características históricas o urbanas similares a Balmaseda.  Siguiendo el marco de los intercambio comunitarios europeos  La primera fue San Severino in Marche, de Italia.

6.2.-  La Proyección Americana: desde el año 1500,  numerosos  balmasedanos emigraron  a  tierras americanas. Allí han crecido sus descendientes y para ellos se pensó la “Operación Añoranza“ que les permitiera conocer sus raíces.   Tuvo el apoyo de Acción Exterior del Gobierno Vasco y los Euskal – Etxea. Finalmente no pudo realizarse.

6.3.- El Apellido Balmaseda: se encontraron  unas 200  personas con este apellido entre  España, Europa y América. Se celebró un Congreso que reunió a 50 nominados en mayo de 1999.

7.-  LAS ACTIVIDADES LÚDICAS 

Fueron muy variadas y con amplísima participación de vecinos. Destinadas a todas las edades y para todos los gustos. Constituyeron posiblemente el mayor atractivo del VIII Centenario para los visitantes.

7.1.- Los Niños Protagonistas: con actividades específicas y muy variadas. La Navidad de 1998 fue especial  con  Parque infantil, Cine, Títeres y Talleres, realizados fundamentalmente  en euskera.

Hubo sesión de Cuenta-Cuentos, en bilingüe; y el día  24 de diciembre, la  tradición del  Olentzero.

7.2.- El Vecindario: disfrutó de Bandas de Música y Fanfarrias así como con una sesión de  Fuegos Artificiales del día del Centenario.

7.3.- Actividades Deportivas: con un Campeonato de Trial y un Criterium de Ciclismo.  Así mismo hubo demostraciones de Deporte Rural Vasco; un   torneo  de Fútbol y un  Cross  Popular de San Severino, etc.

8.- VISIÓN DE CONJUNTO

Como se puede percibir por la cantidad y calidad de los contenidos del calendario, éste  fue un proyecto ilusionante e ilusionado. Solamente las Elecciones Municipales de mayo de 1999 y su larga precampaña electoral, marcaron un  punto de inflexión en este VIII Centenario. Desde febrero de ese año la armonía y solidaridad reinante en el equipo se diluyó y  la perspectiva cambió sensiblemente. Aunque los actos programados del Centenario se siguieron celebrando, las citadas elecciones ralentizaron por algún tiempo la realización de varios proyectos; alguno,  tan emblemático como el Museo,  no se llegó a realizar hasta 5 años más tarde.  Fue una coyuntura de oro que terminó en una oportunidad de plata para la memoria histórica de la villa.

©Copyright 1999. Julia Gómez Prieto. Todos los derechos reservados

09.1.- Filosofía de una celebración histórica

Desde el año 1972 en que comencé mi tesina de licenciatura sobre Balmaseda, he dedicado mi vida de historiadora  a investigar sobre esta villa; y sobre la que seguir del VIII Centenario de la Fundación de la villa, tarea que he desarrollado a instancia de su Ayuntamiento, durante los años 1998 y 1999.

La filosofía que presidió este evento fue simplemente la de aprovechar una ocasión excepcional para concitar intereses, estimular proyectos ciudadanos, sentir la necesidad de cambiar la ciudad,  de rehacerla, recuperarla e impulsarla en el tiempo. Darla a conocer, promover su visita, crear infraestructuras, equipamientos y actividades con sólida vocación de futuro.

Esta necesidad provenía, sin duda, de un cierto sentimiento colectivo de decadencia de una población – con 7.800 habitantes – que ha vivido amplias etapas de letargo desde hace más de dos siglos. La villa más antigua de Bizkaia y fundamental en la historia de este antiguo Señorío gozó de prosperidad  durante la Edad Media y hasta el siglo XVIII.

Hasta 1486 tuvo Aljama ya que los judíos dominaban el comercio y la Aduana. Levantó su gran iglesia de San Severino a la sombra del Camino de Santiago y vio crecer a orillas de su  río – el Cadagua – y entre densos bosques de robles y madroños, su industria de ferrerías cuyos productos exportaba.  Tuvo almacén de paños, tenería de curtidores y dos mercados semanales alimentados por su estratégica situación en el Camino Real – entre Castilla  y Bilbao – que atravesaba su puente medieval en cuyo castillete se cobraban los impuestos.

Villa con  numerosos  hijos ilustres en la Corte y en América, comenzó su declinar con la apertura del camino y puerto de Orduña hacia 1770 que desvió el comercio y la aduana. El siglo XIX tampoco fue fácil. En noviembre de 1808, los franceses incendiaron la villa por los cuatro costados. Guerras, epidemias y cambios demográficos, sociales y económicos marcaron esta centuria. A finales de siglo  apareció  el  ferrocarril como un balón de oxígeno para un nuevo desarrollo. Tras el difícil período de la  Guerra Civil, se establece definitivamente la actual industria del mueble.

En 1999, un siglo después de la llegada del ferrocarril, la villa quería  dar un nuevo giro a su destino  – con la vista puesta en el III Milenio – conmemorando sus 800 años de existencia legal. Además de  ser una villa con mucha historia, Balmaseda quiere ser una villa con mucho futuro.

2.- Dimensiones del VIII Centenario 

Se han estimado tres dimensiones fundamentales para hacer de Balmaseda una villa  más dinámica y abierta hacia  sus visitantes y más cálida y habitable para sus ciudadanos, tanto en lo urbano como en las relaciones humanas.

2.1.- Patrimonial  
…..por ser una rica villa monumental que necesita recuperar la perspectiva urbana y la dimensión monumental que debe legar a las generaciones futuras.

2.2.- Cultural 
……porque se estará evocando, en estado de presente, todo cuanto los balmasedanos tuvieron y disfrutaron en el pasado.

2.3.- Lúdica 
…..por cuanto esta celebración debe ser  un motivo de gozo, una manifestación de  alegría y una ocasión para la participación popular.

 

3.- Objetivos de Progreso

3.1.-  En el tiempo: 

A corto plazo, la celebración del centenario supondría el desarrollo y disfrute del amplio calendario de celebraciones programadas.

A medio plazo, el evento debería contribuir a la recuperación urbana y patrimonial, así como a la creación de infraestructuras, equipamientos y actividades con visión de futuro.
A largo plazo, todo ello habría de redundar en una mejor imagen, aumento de visitantes, mayor desarrollo económico y por tanto mayor generación de empleo.

 

3.2.- Objetivos de conjunto

Se previeron los siguientes:

– Crear y comunicar una imagen nueva y atractiva: “Existir “en los mapas.
– Recuperar la memoria histórica mediante la restauración patrimonial y las actividades culturales.
– Proyectarse hacia el futuro con una puesta en valor general de la villa y de sus recursos para que sea una ciudad digna de ser visitada.

1. Máxima participación ciudadana  con el protagonismo de sus habitantes.

2. Con espíritu solidario, de apoyo y ayuda para todos.

–    Creación de relaciones y de eventos con vocación de permanencia.
3.3.-  Objetivos sectoriales

Históricos

1. Completar la Historia escrita de Balmaseda  y crear el Museo de la Villa

Patrimoniales

1. Restauración y puesta en valor de la iglesia de  San Severino y el Puente Viejo

2. Re-urbanización del Casco Histórico y creación del  parque del  Castillo

Culturales 

1. Escenificar la Fundación y disfrutar del Mercado Medieval. ( cada año)

2. Consolidación de Eventos e Infraestructuras Culturales permanentes

Turísticos

1. Materiales de Promoción en diversos formatos y medios

2. Señalización de Monumentos, Visitas organizadas y Guías tituladas

3. Producto  “ Balmaseda “ en el Mercado turístico

Relaciones externas

1. Hermanamientos con ciudades de Francia, Alemania, Italia, etc.

–    Contactos con los balmasedanos en América
–    Relaciones entre los apellidos Balmaseda del mundo

4.- Comisiones del  VIII  Centenario 

Por iniciativa del Ayuntamiento de Balmaseda se crearon cuatro entes que gestionaron este evento: una Comisión de Honor, un Comité Ejecutivo, un Comisariado  y una Oficina del Centenario.

4.1.- Comité de Honor  
Presidido honoríficamente por el  Diputado General de Bizkaia, junto al Alcalde  como presidente ejecutivo y el  concejal de cultura como secretario ejecutivo.

4.2.- Comisión ejecutiva
Constituida por un miembro de cada formación política con representación en el Ayuntamiento, junto con directores de las  Asociaciones Culturales, Deportivas y Recreativas de la villa. Total 10 personas

4.3.- Comisariado 
Encargado de la planificación y supervisión de las actividades temáticas  auspiciadas  por el Ayuntamiento,  búsqueda de patrocinadores y gabinete de prensa.

4.4.- Oficina del Centenario 
Elemento dinamizador de la imagen, comunicación y promoción del Centenario y de la Villa, actuando como informador, «merchandising»  y eficaz ayuda al comisariado.

5.- Gestión del evento 

5.1.- Patrocinios
Fondos municipales, subvenciones públicas y «sponsors» privados, formaron los tres pilares presupuestarios del evento.  Las mayores partidas llegaron de la Diputación Foral de Bizkaia que, como gobierno provincial apoyó la  restauración monumental y la reurbanización del casco antiguo. El Gobierno Vasco, desde el Departamento de Cultura y Turismo apoyó publicaciones, elementos turísticos y diversas actividades de gran contenido y  sentido histórico. El ayuntamiento destinó en 1998 y 1999, sendas partidas extraordinarias.

5.2.- Esponsorizaciones
Entidades, organismos y empresas públicas y privadas contribuyeron al fondo de financiación del Centenario. Asimismo el vecindario realizó una cuestación general, entregándose a cada donante un certificado de “Amigo del VIII Centenario “. Los bancos, las industrias y el comercio de la villa esponsorizaron diferentes actividades; sirviendo como ejemplo la empresa Fabio Murga S.A. que financió el concierto que Ainhoa Arteta dio en la magnífica iglesia de San Severino.

6.- Calendario de progreso

6.1.-  Fechas clave 

La actividades conmemorativas se desarrollaron durante los años 1998 y 1999; siendo oficialmente la presentación el 20 de febrero del 1998 y la finalización el 23 de octubre de 1999. Este amplio período se acompasó al calendario festivo anual que celebra la villa y que – entre otras festividades – tiene sus puntos álgidos en la Semana Santa y en la celebración de su patrón San Severino, el  23 de octubre.  En medio de ellas, el 24 de enero de 1999 se celebró el solemne día del VIII Centenario.

6.2.- Áreas temáticas
Todo el ingente programa preparado fue distribuido en 8 áreas temáticas, seleccionadas en razón de las necesidades más puntuales de la villa. Por ello, aunque el aspecto lúdico era importante en este evento,  se tuvo también muy en cuenta la mejora urbana y la creación de infraestructuras y de acontecimientos  perdurables. Las áreas fueron: Imagen, Participación Ciudadana, Desarrollo Turístico, Patrimonio Monumental y Urbano, Memoria Histórica,  Actividades Culturales, Relaciones Exteriores y  – por último – Actividades Lúdicas.