12.4.- Viajeros de antaño

Viaje del noble bohemio León de Rosmital de Blatna por España y Portugal.   Hecho el año 1465 a 1467.

Traducción del latín por Antonio María Fabié de la Academia de la Historia.

  • MADRID Librería de los bibliófilos — FERNANDO FE —
  • Carretera de San Jerónimo, 3  M DCCC-LXXIX (1879)
  • (Extraído de la copia de la Biblioteca de Toronto (Canadá))

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Pocos  testimonios nos han llegado de viajeros antiguos que hayan pasado por Balmaseda. A pesar de ser una villa de paso en el Camino de Santiago, son escasos los testimonios de  ese tipo.

Un importante testimonio es la relación del viaje de León de Rosmital, a mediados del siglo XV, y  en cuya relación aparece mencionada la villa de Balmaseda.

León de Rosmithal de Blatna (denominado Barón de Rosmithal de Blatna o con caracteres especiales Rožmithal) fue un noble bohemio, cuñado de Jorge de Bohemia, y conocido por haber completado en el año de 1467, un viaje documentado por Europa.

El viaje se realiza desde Praga (sale el 1465) a los reinos peninsulares (1466) con una comitiva de cuarenta personas. Visita en su viaje: Renania, Flandes, Inglaterra, Castilla, León, Portugal y la Corona de Aragón, siendo recibidos por monarcas y dirigentes de estos diversos territorios. Destacamos que lo hizo en una época en que viajar era poco frecuente con grandísimas dificultades y peligros.

El objeto principal de este viaje, según en el contexto de sus dos versiones se manifiesta con mucha repetición, fue sólo conocer las costumbres de los diversos países y estudiar la disciplina militar que en cada uno de ellos se practicaba, para determinar lo que en esta parte fuese más ventajoso a la profesión de las armas, que era entonces la principal de la nobleza.

También tuvo gran influjo en la voluntad del viajero el sentimiento religioso; deseaba ir a Compostela para hacer la romería de Santiago, por entonces casi tan importante y devota para los cristianos de Europa, como la peregrinación a Jerusalén, adonde también pensó ir. Otros autores indican cuestiones relacionadas con las guerras de religión en Bohemia. Ya que cuando abandona Praga el 26 de noviembre de 1465, es un momento de convulsiones sociales y religiosas que culminaron con la excomunión del rey de Bohemia por Pío II, al defender aquel la herejía de Juan de Huss.

Dos relaciones de él nos han llegado escritas por miembros de su comitiva: Una es un llamado Schaschek, que sería uno de sus secretarios porque siempre habla con gran respeto y hasta con humildad de Rosmithal, a quien llama “el señor”; La otra es obra de Gabriel Tetzel, patricio de Nuremberg. Ambas se publicaron el año 1544. La primera se centra en lugares y distancias pudiéndose localizar la mayoría de ellos en la actualidad. Las dos relaciones de viajes se publicaron juntas por primera vez en 1844.

Rosmithal llegó a los reinos de España entrado ya el año de 1466. El año anterior había sido depuesto el rey de Castilla por los grandes, que alzaron por monarca a su hermano Don Alfonso, hallándose el reino en guerra civil. Lo primero que vio fueron las provincias Vascas y algo de los dominios del reino de Navarra, reinando Don Juan II, el cual participó en los disturbios de Castilla durante los reinados de D. Juan II y de D. Enrique IV. A su vez Navarra estaba envuelta en sus propias disputas dinásticas. Sin embargo, Rosmithal y sus compañeros se ocuparon más del aspecto del país y de sus costumbres que del estado político.

Entrando los viajeros en Castilla por la parte de Balmaseda, la primera ciudad importante que visitaron fue Burgos donde presenciaron una fiesta de toros y el Cristo de Burgos y, como en otros muchos pasajes, se nota bastante confusión en lo que el compañero de Rosmithal cuenta.

En Castilla, se enfrentan a un territorio en guerra y en tal situación, se explica que los viajeros, que se desplazaban armados, encontraran con frecuencia dificultades para ser admitidos en las ciudades y villas.

Tras recorrer la península pasó por el Rosellón, Lausana, Piamonte, Milán, Venecia y Alemania. Deteniéndose en Graz, capital del ducado de Stiria, donde estaba Federico lll con varios príncipes. Celebrándose la vuelta de Rosmithal con unas justas y armando algunos caballeros. Nota Tetzel, que el Emperador les dio vino y vituallas, pero no dineros. De Graz fueron á Neustadt, residencia de la Emperatriz, á quien entregó Rosmithal las cartas de su hermano el Rey de Portugal, contándole lo visto, mostrándole los negros y el mono que de allí traía. Un prestamista judío les dio lo necesario para proseguir el viaje, que hubieran continuado hasta Tierra Santa, si no les hubiera negado su permiso para atravesar la Hungría el rey Matías Corvino, sucesor de Ladislao el Póstumo. Esto les decidió á volver á Bohemia entrando con gran pompa en Praga, después de quince meses de viaje y de haber visitado las principales naciones de Europa.

 

A continuación transcribimos en cursiva el  texto correspondiente al paso del noble bohemio por la villa encartada, según la trascripción y comentarios de Antonio María Fabié, académico de la Historia, en su edición de 1879.

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“(…) De Divaium (casi seguramente es Bilbao) á Balmaseda hay cinco millas; éste es un pueblo murado, aunque pequeño y pasa junto á él un río llamado Cadecum (Cadagua): en un espacio de cinco millas vadeamos diez y siete veces este río, en el cual nos ocurrió un caso notable (El sitio donde debió ocurrir el lance debió ser cerca de la llamada torre vieja de la Jara. El río forma allí un recodo dominado por un cerro, en el que estaba la torre hasta principios del siglo XIX, hacia 1870 era una casa de labranza y junto a ella se ven allí las ruinas de un puente que sustituiría al de madera del que habla Schaschek); hay sobre este río un puente de madera no muy largo y en uno de sus extremos una torre de bella arquitectura, en la que residen los que cobran el pontazgo á los caminantes; cuando llegamos al puente, como no habíamos pagado esta especie de tributo en ninguna parte, nos negamos a hacerlo, y los caballos que llevaban nuestros bagajes fueron tomados por los publícanos y demás gente que había en la torre, que nos quiso matar; para repeler el ataque apuntamos contra ellos nuestras escopetas (Schlopetum: arma portátil de donde viene el actual nombre); pero el Señor (Así llama siempre el cronista a Rosmithal) prohibió que se dispararan y que se tiraran flechas; porque, si heríamos a alguno de aquellos, nos matarían a todos, lo cual confesó después uno de ellos, diciendo que habían concertado, que si uno solo recibía una herida, todos moriríamos y aplicarían lo que llevábamos en nuestros cofres y alforjas para pago del pontazgo. Satisfecho este tributo nos devolvieron los caballos y recibimos las cartas preinsertas para que, si nos acontecía otra cosa semejante, estuviéramos con su protección más seguros (No es fácil determinar a cuál de las cartas de reyes y príncipes se refiere el cronista, pero debe advertirse que ya entraban en territorio del Rey de Castilla, y D. Enrique IV, á la sazón reinante, no le dio carta hasta que llegaron a Olmedo y por otra parte se ve cómo las gastaban los del Valle de Mena).

Balmaseda dista de Villasana (el texto dice Villasanum) tres leguas; es éste un lugar murado en que habitan juntos y en paz judíos y cristianos; éstos comen los sábados las entrañas ó asaduras de los animales y se abstienen de otras carnes; y preguntándoles nosotros la causa de esto, nos respondieron que aquello no era carne, aunque estaba en ella. En este lugar murió el caballo en que el Señor tenía más confianza, porque le había criado y tenido mucho tiempo; el pueblo está entre unos montes, por los cuales seguimos nuestro camino, y en ellos murió otro caballo; en estos lugares encontramos por vez primera Cristianos que comían carne los sábados (El Papa había concedido bulas para esto, como más tarde concedió el indulto cuadragesimal), y en este camino montuoso empleamos trece días.

Villasana dista cinco millas de Medina de Pomar, ciudad que está á la falda de los montes y que parece que está sujeta á un Conde; pasa junto á ella un río llamado Rivo (Trueba), y se ve cerca un hermoso monasterio (Medina de Pomar pertenecía a la Casa de Velasco, Condes de Haro, los cuales tenían allí un magnífico palacio, hoy museo tras su ruina, y fundaron el convento de Santa Clara). A dos millas hay un lugar del mismo Conde, en el cual se hace sal de este modo: el agua se recoge en piscinas ó lagunas, donde se deja algún tiempo para que se cuaje y endurezca, y esta sal se pone como piedras (Salinas de Rosío).

De Medina de Pomar hay siete millas á Ezernelum (Llámase Cernégula y vulgarmente Cemaula: Antonio María Fabié comenta en 1879 que está al pié de la meseta ó páramo de Villalta y sobre el camino de Burgos a Castro Urdiales construido en 1828; entre la gente vulgar se le llama el lugar de las Brujas, por ciertas consejas en que ellas figuran, y el boj abunda en aquellos montes, aunque no produce su olor los efectos de que habla el cronista); pasado este pueblo entramos en unos montes donde no crecen más árboles que bojes, y anduvimos por ellos tres días, sintiendo todos nosotros fuertes dolores de cabeza por el olor penetrante que estos árboles, humedecidos y calentados entonces por la lluvia, exhalaban, aspirando por lo tanto nosotros estas emanaciones nocivas. En estos montes hay gran abundancia de unos arbustos que llaman romero, y en estos lugares hacen lumbre con el boj y con el romero. Cernego dista de Burgos siete millas, y dos antes de llegar á esta ciudad acaba la Vizcaya y empieza España. (Aquí hay error evidente, pues nunca han llegado los límites de Vizcaya hasta donde se indica y lo que hubiera tenido que empezar hubiese sido Castilla) (…)

 

 

FUENTE :7 MERINDADES . Hª de las Merindades de Burgos para tu disfrute.

Publicado el  Jueves 29 nov. 2012