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01.- Presentación

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Bienvenido a esta página Web temática dedicada a mostrar la Historia de Balmaseda en la Edad Moderna, a través de la vida diaria  de los hombres y mujeres  que han sido los  actores reales e indiscutibles,  en la historia de esta villa vizcaína, que en 1999 celebró su 800 cumpleaños.  No es una historia al estilo tradicional; pretende más bien ser una historia viva y real, que nos sitúa en cada tiempo y lugar concreto  de la  intrahistoria de esta villa. Se ha querido narrar el nacimiento, la vida, la educación, los amores, el trabajo, los combates, la muerte de estos hombres y mujeres; descubrir su manera de alimentarse y de vestir, sus creencias, sus ideales, sus diversiones. etc.

Es, por tanto, una historia local y social en el más amplio sentido de la palabra, investigada y escrita con pasión, de manera que pueda enganchar tanto al lector ocasional como al investigador erudito.  Aunque sea una página Web que presenta el trabajo personal de una historiadora , los auténticos protagonistas de ella  son todos los balmasedanos de ayer y de hoy,  que  han contribuido a construir su historia , tanto  a nivel individual como colectivo.

Pero, ante todo, esta página Web quiere  ser un portal expansivo,  en continuo desarrollo, puesto que  es nuestra intención ir incorporando  sucesivamente nuevos materiales, hasta completar todo lo publicado – en libros, revistas, conferencias y varios – por la autora, así como bastantes investigaciones aún inéditas y trabajos futuros. Al mismo tiempo se exponen metodologías y herramientas de trabajo  histórico que pueden ser útiles a cuantos sientan las Ciencias Históricas  y se adentren en el noble oficio de investigador.  Por ello, estando  los contenidos de esta página Web agrupados en diferentes temas,  hemos creído conveniente mostrar en uno de ellos,  la referencia  cronológica sobre el oficio de historiadora de quien lo ha escrito.

En el actual año 2016,  se cumplen  44 años que – con diversas lagunas temporales – he dedicado a la historia de Balmaseda. Fruto de esos años es cuanto queda expuesto en el apartado   “Cronología de la Investigación” que el lector encontrará en esta Web.  Un total de 6 libros, 10 separatas de revistas y congresos históricos, 3 cursos de Doctorado en la Universidad de  Deusto, 8 conferencias en Balmaseda,  2 vídeos y el  Comisariado  del  8º Centenario de la Fundación de la Villa, han sido el fruto de mi dedicación a este municipio encartado. Aún conservo  bastante material inédito sobre el tema,  pendiente de  investigar, labor que he retomado con ilusión una vez alcanzada  la  jubilación de mi actividad universitaria.

Actualmente, cuando varios de los libros antes citados están ya agotados,  creo que ha llegado la hora de publicar  mis trabajos en la red, tanto por las razones que ya he expuesto  como  por su utilidad  a todos los niveles.

Saludo con afecto a  todos cuantos se asomen a estas páginas, y espero su asidua visita,  para  que disfruten con la identificación de  lo que ya conocen y descubran con curiosidad o asombro  lo que desconocen  sobre la villa vizcaína de Balmaseda.

Julia Gómez Prieto / Doctora en Historia Moderna / Profesora Emérita de la Universidad de Deusto. Bilbao

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Recensión a la publicación de la Tesis Doctoral 

Por José Manuel Azcona Pastor. Profesor Titular de Historia Contemporánea. Universidad de Deusto

Balmaseda, siglos XVI-XIX .  Una villa vizcaína en el Antiguo Régimen .Julia Gómez Prieto. Ediciones de la Diputación Foral de Bizkaia. 412 págs. Bilbao. 1.991.

Atraídos como coleópteros por el destello de pasados movimientos nacionalistas de gloriosas hazañas, insurrecciones carlistas, industrialización o enconadas defensas del sistema foral, los historiadores vascos han olvidado frecuentemente asuntos sin los cuales no se distingue entre el matorral de acontecimientos, la esencia explicativa del pasado.

Acostumbrados los lectores a digerir historias hechas a veces a troquel que repiten hasta la saciedad los argumentos antes citados, se sorprenden cuando una nueva manera de entender el ayer vasco, en forma de libro , cae en sus manos. Esto es, al menos, lo que a nosotros nos ha ocurrido al leer el trabajo de la profesora Gómez Prieto, que resucita para la historiografía vasca, el buen hacer de historiar los acontecimientos locales.

En efecto, hacía mucho tiempo que no se veían por los círculos habituales de la ciencia histórica, monografías de sumo rigor metodológico, con argumento de historia local de fondo. Es por ello que la obra de Julia Gómez, que en su día se defendió como tesis doctoral en esta Universidad de Deusto, es de agradecer. Y ello es así , porque este género histórico – salvo honrosas excepciones – ha sido a menudo cultivado por inexpertos de todo tipo, eruditos variados, boticarios de pro o secretarios de ayuntamiento, quienes , casi siempre, procrearon novelones rosas llenos de anecdotarios, proezas y hombres ilustres, de tal o cual villa o pueblo llano.

No es este el caso, sin duda, del trabajo que aquí comentamos, que desde un sólido quehacer metodológico, comienza situando al lector en el marco geo – histórico de la villa vizcaína, para después introducirle en los vaivenes de la población balmasedana durante el Antiguo Régimen. No se olvidan las relaciones sociales en la villa y la incidencia en las mismas de los grupos de poder. Como tampoco se dejan de analizar las actividades económicas que hicieron de este enclave del Señorío, un importante bastión financiero en la Edad Moderna.

Un capítulo de conclusiones, además de una cuidada selección de fuentes documentales, bibliografía, estadísticas, cuadros, gráficas y mapas, cierra este libro que, pese a contar con 404 páginas – siempre bien documentadas – se lee con suma facilidad. Y ello es así por el cuidado que la autora ha puesto en hacer un texto fácilmente digerible ( tarea a veces difícil ), sin que por ello desmejore en nada el carácter científico del conjunto, al cual describimos como un auténtico ” trabajo de chinos” , por su laboriosidad.

Por  tanto, consideramos muy valiosa la aportación total del libro de esta profesora de Deusto, que no hace sino poner de manifiesto la importancia de la historia local. Al fin y a  la postre, de estudios de este tipo, sobre ámbitos geográficamente reducidos, se nutre la macro-historia para hacer sus consideraciones generales.

Bilbao 1992

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01.1.- Preámbulo

Balmaseda una villa con mucha historia

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Situada en el límite jurisdiccional de Bizkaia y en una encrucijada de caminos entre las provincias de Álava, Santander y Burgos, Balmaseda siempre fue una puerta esencial del Señorío y punta de lanza de Bizkaia hacia Castilla. A esta situación determinante vienen a añadirse, además, las circunstancias de un relieve montañoso y el estar asentada la villa en las riberas de un río caudaloso.

Así Balmaseda se definirá como “villa de paso”, lo cual determinará su importancia, primero como punto estratégico en las épocas de guerras, y más tarde como vía obligada para el comercio del Señorío y la comunicación entre la meseta y el mar.

Una orografía extremadamente montañosa apenas deja espacio para el desarrollo urbano de la villa y por supuesto limita sustancialmente su desarrollo agrícola, actividad que se ve obligada a ocupar precariamente las laderas de las montañas.

El sector primario, se podía pues calificar como deficiente, y la mayor parte de los productos de consumo como grano, pescado, carne, etc., debían importarse de fuera del municipio. El sector ganadero, por su parte, nunca tuvo una importancia excesiva, pues aunque existía ganado y no en pequeño número, nunca se desarrolló como explotación general intensiva; el ganado se ubicaba extramuros en las diversas caserías, en donde las reses solían alquilarse conjuntamente con las casas de labor.

Pero en ese mismo entorno balmasedano se había desarrollado un vasto arbolado natural que cubría las laderas de los montes y que propiciaba una excelente riqueza maderera y por ende, carbonífera.

Tenemos así una de las condiciones precisas para el surgimiento de lo que sería la actividad industrial más importante de la Balmaseda histórica: la ferrería. Las otras dos condiciones serían la abundancia natural de cursos de agua que facilitasen el movimiento de martinetes y por último, la relativa proximidad a las vetas de mineral.

Cuando el surgimiento de los Altos Hornos haga desaparecer la industria ferrera, Balmaseda encontrará el modo de seguir utilizando su riqueza forestal, derivando su actividad hacia la industria mobiliaria.

Al margen de la actividad ferrera, de la elaboración del cobre y el hierro, las restantes manifestaciones industriales en Balmaseda eran escasas. De cierta importancia fue la industria de paños de la que existen referencias hacia el siglo XV.

Al margen existían ciertamente pequeñas industrias en su mayor parte de índole familiar, que originaban toda una serie de oficios mecánicos, configurados en estructuras gremiales, similares a las existentes en Castilla.

Esta pequeña industria artesanal suponía una economía «de repuesto», que dada su especial configuración, propiciaba que las cíclicas crisis económicas se mostrasen más amortiguadas. Uno de los más citados gremios balmasedanos fue el de curtidores, asentados en el actual barrio de las Tenerías fuera de las murallas de la villa.

De lo dicho se desprende por tanto que Balmaseda gozaba de un sector industrial terrero importante y de una agricultura deficitaria. Por tanto, necesita vender sus productos férricos y comprar sus vituallas alimenticias.

Esto es, necesitaba organizar una actividad comercial, bien para la importación de bienes de consumo, bien para la exportación de productos manufacturados. Y esta actividad comercial se veía a su vez potenciada por la propia situación estratégica de la villa.

Las lanas castellanas pasaban por Balmaseda para ser embarcadas hacia Flandes, y los productos europeos de contrapartida atravesaban Balmaseda en su camino hacia Castilla. Y tanto unas como otros pagaban considerables sumas por entrar en el Señorío y atravesar el puente Viejo.

El comercio asciende así al primer plano en la actividad económica de Balmaseda. Es esta una villa-mercado a la que acuden gentes de todo el contorno para comprar y vender, creando riqueza, trayendo sus productos y sus ideas.

La historia de Balmaseda ha sido sin duda de una gran riqueza. Desde épocas muy antiguas la villa fue disputada en las interminables guerras de banderías que asolaron el territorio vizcaíno. El Castillo y las murallas, hoy días desaparecidos ambos, nos hablan de un pasado turbulento en el que era necesario defenderse.

Y la sociedad balmasedana, compartimentada y variada, vive un proceso de cambio paradigmático con la marcha de los siglos, donde vemos reflejada la propia dinámica de la sociedad del país.

Balmaseda ha estado presente desde siempre en la memoria de los historiadores. Su importancia histórica es incontestable, y sin duda su peso específico en el Señorío de Bizkaia fue a lo largo de los siglos mucho mayor de lo que es hoy en día.

Hay que citar aquí la memorable obra de D. Martín de los Heros, insigne balmasedano. Su recuento histórico, ejemplar por tantos motivos, amenísimo, ilustrado, hijo de una época, habla de la historia de la villa hasta principios del siglo XIX.

Por ello cabe afirmar que acaso Balmaseda cuenta en este momento con uno de los estudios histórico más completos que se hayan realizado hasta la fecha para cualquier villa o población vizcaína.

Balmaseda sufrió un proceso lento pero brutal desde una época de relativo esplendor, en los siglos XV y XVI, pasando por momentos de estancamiento o de claro retroceso, en las centurias siguientes, hasta encontrar ya en la época contemporánea, un cierto resurgimiento económico.

Elementos cruciales del desarrollo histórico de la villa han sido los siguientes:

Su posición geo-estratégica; que la sitúa en la entrada vizcaína del Camino Real desde Castilla, determinó y configuró su mercado, el comercio y la aduana.

 Su marco geográfico; en un entorno de montañas, ríos y bosques, con elementos vitales para la creación de ferrerías.

La calidad de sus gentes; gentes laboriosas y emprendedoras, que cuando no encuentran su medio de vida en su lugar natal, no dudan en traspasar el mundo para desarrollar sus proyectos. Hay balmasedanos en el gobierno, en la corte, en la milicia, en el comercio andaluz, en las minas de América. Almirantes, capitanes, mercaderes, gobernadores de ultramar. Una riqueza de gentes que dan prestigio a su tierra y la ayudan con legados y fundaciones.

La llegada del Ferrocarril; en un momento de aguda crisis económica, a finales de un siglo lleno de vicisitudes guerreras, la creación de esta línea que habría de sacar a la villa de su colapso económico y proporcionar le nuevas posibilidades de desarrollo.

A estos aspectos positivos se contraponen sin duda otros de signo contrario, que también conviene señalar:

La apertura del nuevo Camino Real por Orduña; esta nueva vía de comunicación entre Castilla y el Señorío se abrió en la segunda mitad del s. XVIII. Balmaseda se opuso a él lo mejor que pudo, sin conseguirlo, pues suponía la desaparición de la Aduana y gran parte de su actividad comercial, como así sucedió.

Un difícil Siglo XIX; esta centuria estuvo llena de guerras, epidemias y desgracias sin cuento. Un siglo que habría de encarnar de forma dramática toda la crisis del Antiguo Régimen pero también la aparición de las formas demográficas, sociales y económicas modernas.

A través de todos estos avatares Balmaseda ha llegado a ser lo que es hoy. Quien quiera entender el cómo y el por qué de esta querida villa encartada deberá asomarse irremisible mente al pozo de su rica historia. El presente hunde sus raíces en el pasado y entre ambos configuran un futuro prometedor.

Todos estos estudios históricos vienen de nuevo a resaltar el gran papel que tuvo Balmaseda fuera de los pequeños límites de su contorno municipal. Si la recuperación modesta de esta memoria histórica puede contribuir, de alguna manera, a que los balmasedanos de hoy se sientan orgullosos de su pasado, el esfuerzo habrá merecido la pena.

(Introducción del libro “ Una Historia Local “ . Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao 1991. Texto de Julia Gómez Prieto)

04.1.- Archivos Historicos

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La base documental de este estudio ha sido abundante y numerosa, tanto en cantidad como en calidad. Amplias fuentes en cuanto a los aspectos a tratar, con un gran espectro cronológico —el documento más antiguo trabajado es de 1479 y los datos seriados comienzan en 1528— y además en un excelente estado de conservación.

La villa de Balmaseda ha sabido, a través del tiempo, conservar intacto este patrimonio inapreciable de su historia. A pesar de la destrucción que sufrió la villa con la invasión francesa, el Archivo Parroquial se preservó del pillaje y las llamas, escondiéndolo en la torre de San Severino; lo que no se cita es el lugar donde se pudieron proteger los Fondos Municipales.

Las máximas joyas de estos archivos las constituyen las series completas de Libros Parroquiales,( A.P.B. ) con los datos demográficos de Bautizados, Casados y Finados, a partir del año 1528; así como los libros de Acuerdos y Elecciones, Decretos y Cuentas de Propios del Ayuntamiento ( A.M.B. ) que principian en 1530. Todos ellos en excelente estado de consulta y sin apenas lagunas cronológicas.

Pero en el trasfondo de esta amplia base documental, es importante señalar la desaparición de considerables e interesantes fondos de archivo, que don Martín de los Heros consultó personalmente para su Historia de Balmaseda, y cuyo extravío se supone posterior al año 1848, fecha en la que terminó su trabajo.

Del Archivo Parroquial han desaparecido: Libros de Orras; Autos de Visita; Obitos; Cofradías; Aniversarios; Testamentos y Libros de Fábrica (sólo queda uno) de ambas iglesias. Asimismo, del Archivo Municipal se han perdido: Libros de Montes; Remates de Abastos (queda uno); Romaneo de Carnes (idem.); Cuentas de Taberna; Sisas; Caminos; Caja y Reparos; así como los Reales Privilegios de la Villa, cuyos textos originales fueron copiados, afortunadamente, a finales del s. XVIII.

En cuanto a Archivos privados en Balmaseda, se han consultado el Convento de Santa Clara ( A.C.S.C. ) y los depósitos familiares de los LLaguno, Vedia y Villar. De estos se han utilizados con preferencia los Libros de Administracion de Cuentas y Libros de Ferrerias.

En los Archivos Vizcaínos se ha trabajado el Archivo General del Señorío de Vizcaya ( A.G.S.V. ) el Archivo Historico de Protocolos de Vizcaya ( A.H.P.V. ) y el Archivo del Corregimiento ( A.C.V. ). En los Archivos Nacionales el Archivo Historico Nacional ( A.H.N. ) ha sido el mas importante. En menor medida el Archivo de la Real Chancilleria de Valladolid ( A.R.Ch.V.) y el Archivo General de Simancas ( A.G.S. ).

De Archivos Eclesiásticos, en menor medida se han trabajado los dos Archivos Catedralicios de Burgos  y de Santander y el Archivo Silveriano de Burgos. Por ultimo dos fuentes esenciales como la Real Academia de la Historia y la Biblioteca Nacional, ambas en Madrid.

12.4.- Viajeros de antaño

Viaje del noble bohemio León de Rosmital de Blatna por España y Portugal.   Hecho el año 1465 a 1467.

Traducción del latín por Antonio María Fabié de la Academia de la Historia.

  • MADRID Librería de los bibliófilos — FERNANDO FE —
  • Carretera de San Jerónimo, 3  M DCCC-LXXIX (1879)
  • (Extraído de la copia de la Biblioteca de Toronto (Canadá))

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Pocos  testimonios nos han llegado de viajeros antiguos que hayan pasado por Balmaseda. A pesar de ser una villa de paso en el Camino de Santiago, son escasos los testimonios de  ese tipo.

Un importante testimonio es la relación del viaje de León de Rosmital, a mediados del siglo XV, y  en cuya relación aparece mencionada la villa de Balmaseda.

León de Rosmithal de Blatna (denominado Barón de Rosmithal de Blatna o con caracteres especiales Rožmithal) fue un noble bohemio, cuñado de Jorge de Bohemia, y conocido por haber completado en el año de 1467, un viaje documentado por Europa.

El viaje se realiza desde Praga (sale el 1465) a los reinos peninsulares (1466) con una comitiva de cuarenta personas. Visita en su viaje: Renania, Flandes, Inglaterra, Castilla, León, Portugal y la Corona de Aragón, siendo recibidos por monarcas y dirigentes de estos diversos territorios. Destacamos que lo hizo en una época en que viajar era poco frecuente con grandísimas dificultades y peligros.

El objeto principal de este viaje, según en el contexto de sus dos versiones se manifiesta con mucha repetición, fue sólo conocer las costumbres de los diversos países y estudiar la disciplina militar que en cada uno de ellos se practicaba, para determinar lo que en esta parte fuese más ventajoso a la profesión de las armas, que era entonces la principal de la nobleza.

También tuvo gran influjo en la voluntad del viajero el sentimiento religioso; deseaba ir a Compostela para hacer la romería de Santiago, por entonces casi tan importante y devota para los cristianos de Europa, como la peregrinación a Jerusalén, adonde también pensó ir. Otros autores indican cuestiones relacionadas con las guerras de religión en Bohemia. Ya que cuando abandona Praga el 26 de noviembre de 1465, es un momento de convulsiones sociales y religiosas que culminaron con la excomunión del rey de Bohemia por Pío II, al defender aquel la herejía de Juan de Huss.

Dos relaciones de él nos han llegado escritas por miembros de su comitiva: Una es un llamado Schaschek, que sería uno de sus secretarios porque siempre habla con gran respeto y hasta con humildad de Rosmithal, a quien llama “el señor”; La otra es obra de Gabriel Tetzel, patricio de Nuremberg. Ambas se publicaron el año 1544. La primera se centra en lugares y distancias pudiéndose localizar la mayoría de ellos en la actualidad. Las dos relaciones de viajes se publicaron juntas por primera vez en 1844.

Rosmithal llegó a los reinos de España entrado ya el año de 1466. El año anterior había sido depuesto el rey de Castilla por los grandes, que alzaron por monarca a su hermano Don Alfonso, hallándose el reino en guerra civil. Lo primero que vio fueron las provincias Vascas y algo de los dominios del reino de Navarra, reinando Don Juan II, el cual participó en los disturbios de Castilla durante los reinados de D. Juan II y de D. Enrique IV. A su vez Navarra estaba envuelta en sus propias disputas dinásticas. Sin embargo, Rosmithal y sus compañeros se ocuparon más del aspecto del país y de sus costumbres que del estado político.

Entrando los viajeros en Castilla por la parte de Balmaseda, la primera ciudad importante que visitaron fue Burgos donde presenciaron una fiesta de toros y el Cristo de Burgos y, como en otros muchos pasajes, se nota bastante confusión en lo que el compañero de Rosmithal cuenta.

En Castilla, se enfrentan a un territorio en guerra y en tal situación, se explica que los viajeros, que se desplazaban armados, encontraran con frecuencia dificultades para ser admitidos en las ciudades y villas.

Tras recorrer la península pasó por el Rosellón, Lausana, Piamonte, Milán, Venecia y Alemania. Deteniéndose en Graz, capital del ducado de Stiria, donde estaba Federico lll con varios príncipes. Celebrándose la vuelta de Rosmithal con unas justas y armando algunos caballeros. Nota Tetzel, que el Emperador les dio vino y vituallas, pero no dineros. De Graz fueron á Neustadt, residencia de la Emperatriz, á quien entregó Rosmithal las cartas de su hermano el Rey de Portugal, contándole lo visto, mostrándole los negros y el mono que de allí traía. Un prestamista judío les dio lo necesario para proseguir el viaje, que hubieran continuado hasta Tierra Santa, si no les hubiera negado su permiso para atravesar la Hungría el rey Matías Corvino, sucesor de Ladislao el Póstumo. Esto les decidió á volver á Bohemia entrando con gran pompa en Praga, después de quince meses de viaje y de haber visitado las principales naciones de Europa.

 

A continuación transcribimos en cursiva el  texto correspondiente al paso del noble bohemio por la villa encartada, según la trascripción y comentarios de Antonio María Fabié, académico de la Historia, en su edición de 1879.

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“(…) De Divaium (casi seguramente es Bilbao) á Balmaseda hay cinco millas; éste es un pueblo murado, aunque pequeño y pasa junto á él un río llamado Cadecum (Cadagua): en un espacio de cinco millas vadeamos diez y siete veces este río, en el cual nos ocurrió un caso notable (El sitio donde debió ocurrir el lance debió ser cerca de la llamada torre vieja de la Jara. El río forma allí un recodo dominado por un cerro, en el que estaba la torre hasta principios del siglo XIX, hacia 1870 era una casa de labranza y junto a ella se ven allí las ruinas de un puente que sustituiría al de madera del que habla Schaschek); hay sobre este río un puente de madera no muy largo y en uno de sus extremos una torre de bella arquitectura, en la que residen los que cobran el pontazgo á los caminantes; cuando llegamos al puente, como no habíamos pagado esta especie de tributo en ninguna parte, nos negamos a hacerlo, y los caballos que llevaban nuestros bagajes fueron tomados por los publícanos y demás gente que había en la torre, que nos quiso matar; para repeler el ataque apuntamos contra ellos nuestras escopetas (Schlopetum: arma portátil de donde viene el actual nombre); pero el Señor (Así llama siempre el cronista a Rosmithal) prohibió que se dispararan y que se tiraran flechas; porque, si heríamos a alguno de aquellos, nos matarían a todos, lo cual confesó después uno de ellos, diciendo que habían concertado, que si uno solo recibía una herida, todos moriríamos y aplicarían lo que llevábamos en nuestros cofres y alforjas para pago del pontazgo. Satisfecho este tributo nos devolvieron los caballos y recibimos las cartas preinsertas para que, si nos acontecía otra cosa semejante, estuviéramos con su protección más seguros (No es fácil determinar a cuál de las cartas de reyes y príncipes se refiere el cronista, pero debe advertirse que ya entraban en territorio del Rey de Castilla, y D. Enrique IV, á la sazón reinante, no le dio carta hasta que llegaron a Olmedo y por otra parte se ve cómo las gastaban los del Valle de Mena).

Balmaseda dista de Villasana (el texto dice Villasanum) tres leguas; es éste un lugar murado en que habitan juntos y en paz judíos y cristianos; éstos comen los sábados las entrañas ó asaduras de los animales y se abstienen de otras carnes; y preguntándoles nosotros la causa de esto, nos respondieron que aquello no era carne, aunque estaba en ella. En este lugar murió el caballo en que el Señor tenía más confianza, porque le había criado y tenido mucho tiempo; el pueblo está entre unos montes, por los cuales seguimos nuestro camino, y en ellos murió otro caballo; en estos lugares encontramos por vez primera Cristianos que comían carne los sábados (El Papa había concedido bulas para esto, como más tarde concedió el indulto cuadragesimal), y en este camino montuoso empleamos trece días.

Villasana dista cinco millas de Medina de Pomar, ciudad que está á la falda de los montes y que parece que está sujeta á un Conde; pasa junto á ella un río llamado Rivo (Trueba), y se ve cerca un hermoso monasterio (Medina de Pomar pertenecía a la Casa de Velasco, Condes de Haro, los cuales tenían allí un magnífico palacio, hoy museo tras su ruina, y fundaron el convento de Santa Clara). A dos millas hay un lugar del mismo Conde, en el cual se hace sal de este modo: el agua se recoge en piscinas ó lagunas, donde se deja algún tiempo para que se cuaje y endurezca, y esta sal se pone como piedras (Salinas de Rosío).

De Medina de Pomar hay siete millas á Ezernelum (Llámase Cernégula y vulgarmente Cemaula: Antonio María Fabié comenta en 1879 que está al pié de la meseta ó páramo de Villalta y sobre el camino de Burgos a Castro Urdiales construido en 1828; entre la gente vulgar se le llama el lugar de las Brujas, por ciertas consejas en que ellas figuran, y el boj abunda en aquellos montes, aunque no produce su olor los efectos de que habla el cronista); pasado este pueblo entramos en unos montes donde no crecen más árboles que bojes, y anduvimos por ellos tres días, sintiendo todos nosotros fuertes dolores de cabeza por el olor penetrante que estos árboles, humedecidos y calentados entonces por la lluvia, exhalaban, aspirando por lo tanto nosotros estas emanaciones nocivas. En estos montes hay gran abundancia de unos arbustos que llaman romero, y en estos lugares hacen lumbre con el boj y con el romero. Cernego dista de Burgos siete millas, y dos antes de llegar á esta ciudad acaba la Vizcaya y empieza España. (Aquí hay error evidente, pues nunca han llegado los límites de Vizcaya hasta donde se indica y lo que hubiera tenido que empezar hubiese sido Castilla) (…)

 

 

FUENTE :7 MERINDADES . Hª de las Merindades de Burgos para tu disfrute.

Publicado el  Jueves 29 nov. 2012

 

12.3.- Balmaseda en las Encartaciones

Balmaseda es considerada  la capital de la comarca de las Encartaciones. Esta comarca  es  una zona de  431 kms cuadrados de extensión – aproximadamente una quinta  parte de Bizkaia,   de cuyo territorio ocupa la parte más occidental –  limitando por tanto con Cantabria y Burgos en la mayoría de su perímetro geográfico. En esta comarca vizcaína del interior coexisten el municipio más  extenso de Bizkaia, el Valle de Karrantza (Carranza) con 137,9 kms2,  y el más pequeño  con solo 1,3 kms2 que es  la villa de Lanestosa.

Las Encartaciones  son una realidad económica y social que comprende una población de unos30.000  habitantes , de los que cerca de 21.000 se concentran en  los núcleos urbanos de Güeñes, Zalla y Balmaseda, formando  el área  más desarrollada de la comarca. Estos municipios se asientan a lo largo delcorredor del río Kadagua , cuya cuenca riega todo el ámbito sur de la comarca. Es la zona más industrial y comercial que mantiene un ritmo de crecimiento acorde con las nuevas construcciones que llenan sus zonas urbanas y residenciales. No llegan por tanto a 9.000 los habitantes de las demás áreas encartadas que comprenden los  5 Concejos de Arcentales, Galdames, Gordexola (Gordejuela), Sopuerta y Trucíos;  más el Valle de Karrantza y la Villa de Lanestosa, en un marco  predominantemente rural.

Disfruta la Comarca de las Encartaciones de un clima suave de tipo oceánico,  con lluvias suficientes para alimentar una cobertura vegetal  que enmarca un paisaje verde y jugoso durante todo el año. Este paisaje vegetal recubre una orografía accidentada, quizás la mas densa de toda Bizkaia, causa fundamental  que ha limitado el desarrollo de las comunicaciones.

Comarca de una rica historia, ésta ha dejado su impronta en un variado y destacado patrimoniotanto cultural como monumental. Poblada desde la Prehistoria,  como lo atestigua el arte rupestre de la Cueva de Arenaza en  Galdames, también muestra algunas  huellas de la presencia romana. En la Edad Media la comarca se pobló de Casas-torre y vio nacer a su dos villas: Balmaseda (1199) y Lanestosa (1287). Tuvo su propio Fuero, reuniendo a  sus Juntas Generales en  la Casa Torre de Abellaneda.  Desde el año 1400 su destino quedó definitivamente vinculado al Señorío de Bizkaia, aportando la riqueza económica de susferrerías, su comercio y su vino “txakolí”. Hoy en  día su cercanía al Gran Bilbao la ha convertido en una curiosa mezcla de comarca dormitorio y reserva ecológica.

Contiene una gran riqueza forestal con especies autóctonas como el encinar, hayedos y robledales. La fauna no es menos interesante: corzos, jabalíes, zorros ó tejones entre otras muchas especies. En Karrantza se asienta una importante colonia de buitres leonados. Y en el Parque Ecológico Bizkaia – también en Karrantza – se pasean osos, linces, ciervos, águilas, grullas y otras varias especies ibéricas.  Asimismo, el perro villano y la oveja latxa son especies autóctonas en revalorización. Las Cuevas de Pozalagua y su complejo cárstico son una joya de estalactitas excéntricas únicas en Europa.

Tiene por tanto un gran potencial de desarrollo naturalístico y turístico que ya está empezando a dar sus frutos. Bucólicos paisajes de Galdames, Sopuerta y Arcentales – las Encartaciones profundas – sembrados de caseríos, iglesias y casonas de indianos. Es así mismo zona de magnífica carne, embutidos y leche  con Label Vasco de Calidad. Sus hoteles con encanto y los agroturismos acogen a personas que buscan la quietud de una naturaleza singular a escasos kilómetros de Bilbao. Áreas recreativas y paseos naturalísticos se suman a un patrimonio artístico singular  que hace honor a su slogan turístico: Encartaciones,  Monumental  por  Naturaleza.

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LA OBRA
 «La amplia gama de posibilidades que ofrece el área geográfica de Las Encartaciones, que abarca desde la costa a la montaña, pasando por una diversidad de pueblos con una cultura particular y común a la vez,

hace que esta comarca sea plural y singular y asombre al visitante que la recorre.»
Julia Gómez Prieto tiene, como pocos, la capacidad de guiarnos de forma sencilla y amena por los
entresijos de la historia, el territorio, los atractivos turísticos y las gentes de la comarca. Ella ha hecho de
esta guía la mejor brújula para no perderse nada en sus próximas vacaciones. A través de las 120 páginas de esta guía viajaremos en el tiempo para conocer cada palmo de esta comarca vasca y disfrutar de sus municipios, pueblos, playas, gentes, cultura, patrimonio, tradiciones… en un viaje irrepetible.
En esta guía encontrarás:
• Rutas y actividades
• Cartografía detallada con mapas de la comarca y planos de sus principales poblaciones
• Información práctica sobre restaurantes, alojamientos, puntos de interés, transportes, carreteras…
  Y, lo más importante, una autora única que te descubrirá aspectos desconocidos, incluso para
muchos lugareños. ¡Déjate guiar!

FICHA DEL LIBRO

  • Título: Las Encartaciones ( Bizkaia)
  • Autor: Julia Gómez Prieto
  • Editorial Alhena Media. Barcelona
  • Colección: Muchoviaje. España comarca a comarca
  • 120 páginas. Edición Marzo 2005.

12.2.- Paseos por Balmaseda

  • Corrían los albores del año 1199, era un viernes 24 de enero –  en la sesta luna , dice el cronista – cuando D. Lope Sánchez de Mena – que era Señor de Bortedo –  dio el Fuero de Logroño a un lugar denominado Balmaseda , definiéndola  jurisdiccionalmente de sus alrededores y  otorgando privilegios forales a sus habitantes que ya entonces se dedicaban al comercio.
  • Todas las concesiones que le dio el Fuero, fueron  bien aprovechadas por la villa que supo medrar y generar un pequeño emporio en la Baja Edad Media. A ello hubo de ayudar la situación  estratégica con que la geografía había dotado a Balmaseda y sin duda alguna también la colonia de judíos  que habitaron en su Aljama hasta el año 1486 en que fueron expulsados.
  • Siendo el lugar una encrucijada de caminos entre Alava, Santander y Burgos, Balmaseda fue unapuerta esencial del  Señorío de Bizkaia  y lanzadera hacia el territorio castellano llegando a ser una villa – mercado en el Camino Real que unía la meseta y el mar Cantábrico. De ese comercio se nutrió Balmaseda y como villa de paso consolidó su Mercado, sus Gremios y su Aduana.
  • Los Balmasedanos han sido gentes laboriosas y emprendedoras en su tierra, que sin embargo, en determinadas épocas, no han dudado en cruzar el océano para desarrollar su vida. Los balmasedanos han estado presentes en todos los cargos, puestos y  actividades y – sobretodo – en todas las Américas. Así,Balmaseda es tierra de Indianos, personajes que han dejado su impronta en la propia villa mediante sus legados y fundaciones.
  • La apertura del Camino de Orduña – en el último tercio delsiglo XVIII –  supuso la pérdida de la actividad comercial y con el tiempo la desaparición de la Aduana. Tampoco el siglo XIX fue fácil. Guerras, epidemias y crisis económicas  encarnaron el final de un antiguo régimen histórico que ya no volvería más. Aparecen entonces nuevas formas demográficas, sociales y económicas. Aparece el Ferrocarril, auténtico balón de oxígeno para la Balmaseda de principios de siglo. Y todo el siglo XX, que  ya comenzamos a contemplar con una cierta perspectiva histórica. Se puede ver una descripción más detallada sobre el “marco histórico”.

EL MEDIO GEOGRAFICO

  • La villa de Balmaseda se haya situada en la Comarca más occidental del Territorio Histórico de  Bizkaia,  que son Las Encartaciones. Es una zona de transición entre el País Vasco y la Montaña cántabra por el lado occidental, y entre la Depresión vasca y las tierras altas de la Submeseta norte, por el sur.  Dentro de la citada comarca, la villa de balmaseda se sitúa en el extremo Suroeste, prácticamente en el límite entre Bizkaia y las tierras burgalesas. El término  municipal limita con los de Arcentales, Sopuerta y Zalla, de Oeste a Este, y por el Sur con el Valle burgalés de Mena.
  •   Su Orografía, como la de toda la comarca encartada  es de tectónica alpina, con una gran influencia de los vecinos Pirineos. Es una zona de terreno montuoso, aunque sus altitudes no sean en general demasiado notorias. El municipio se ve afectado por las estribaciones de la Sierra de Ordunte y está rodeado por los montes Campazos, Nevera y Portugalejo al Norte y el Arbaliza al Sur. Todos ellos forman un auténtico arco en cuyo centro queda, casi cercada, la pequeña llanura que forman el Cadagua y su afluente el Abedular ó Kolitza.  La villa se halla al pie del Cerro Polo que,  con 250 metros, sirvió en tiempos de lugar defensivo apoyado con un castillo.
  • Su Clima es Oceánico, en su variedad vasco-cantábrica: inviernos suaves y veranos templados; con temperaturas medias superiores a los 12 grados y precipitaciones que pueden alcanzar los 1.000 mm anuales. Por ser esta una zona de valles, las oscilaciones térmicas  diarias son más marcadas que en la costa y lasnieblas muy frecuentes, especialmente las matinales.
  • Su Paisaje Vegetal es siempre verde y fresco, favorecido por las lluvias regulares y las temperaturas moderadas. El bosque natural que antiguamente fuera de robles, hayas y bortedos (o madroños) ha dejado paso a la landa de tojos y helechos que hoy conviven con el bosque repoblado generalmente de  pinos.
  • El término municipal está cruzado por el río Kadagua, antiguamente  llamado Salcedón, que naciendo en el Valle de Mena  va a morir en la Ría de Bilbao a la altura de Lutxana. Es un río de caudal suficiente y régimen regular pero con menos agua en verano. Todo el río está salpicado de presas que se usaban para mover molinos y ferrerías. A su paso por Balmaseda, baña el caserío urbano y está cruzado por cuatro puentes.
  • El Kadagua ve incrementado su caudal en Balmaseda por tres Arroyos: El Abedular que desciende del Monte Kolitza y muere junto a la Residencia; el Acebo, alimentado por otros tres arroyuelos, que discurre por detrás de S. Severino; el Tenerías que cruza el Barrio del mismo nombre y desemboca enfrente del Abedular. Se puede ver una descripción más detallada sobre el “medio geográfico”.

DESCUBRIENDO BALMASEDA : 

LA ESTRUCTURA URBANA

  • Por su ubicación en un antiguo camino romano, en una vía de paso natural entre Bizkaia y la Meseta, Balmaseda responde al planteamiento de ciudad – camino medieval y por su función comercial será tambiénuna villa – mercado.
  • Una sola calle, la Vieja,  hoy denominada Bajera, formaba el núcleo primitivo de este hábitat. Era  al tiempo calle y camino. . El incremento  de tránsito pronto provocó la aparición de  una segunda arteria,  la calle de Enmedio, que fue llamada entonces Camino Real. Durante la Baja Edad Media una tercera vía acompañó a las anteriores, la Correría, cuyos aledaños ascendían hasta la falda del cerro o socastillo que tomó el nombre de calle de la Cuesta.
  • Estos cuatro viales intramuros, cortados por cantones transversales, convergían en sendas plazas principales ubicadas una en cada extremo de la población. En el lado norte, en la entrada desde Castro y Bilbao, la plaza del Mercado dominada por la iglesia de San Severino. En el lado sur, en la salida hacia el Valle de Mena y Burgos, la  plaza de los Toros,  luego llamada de los Fueros.
  • Esta sigue siendo la estructura urbana de la Balmaseda actual y su distribución es fácilmente perceptible en el deambular por la villa,   que en el siglo XIX vio desaparecer su castillo, las murallas y los restos de las Casas-torre. Se puede ver una descripción más detallada sobre el “encuadre urbano”.

ARQUITECTURA MILITAR

  • Balmaseda estuvo rodeada de murallas, hasta mediados del siglo XIX,  en que se demolieron para ampliar el casco urbano. Con ellas desaparecieron las cinco puertas que tuvieron. Fue una villa de Casas-torre, todas ellas desaparecidas. Y tuvo un castillo en lo alto del Cerro Polo, que fue volado por los Carlistas en 1840, cuando abandonaron la villa.  Algunos de sus  restos arqueológicos forman hoy parte del llamado “Parque del Castillo”. Se puede ver una descripción más detallada sobre la “villa monumental”.

ARQUITECTURA RELIGIOSA

  • La iglesia de San Severino es en su interior de una excelente factura gótica, con tres naves abovedadas, mayor la central,  sostenidas por seis grandes  columnas. El ábside, de siete lados, tiene bóveda radial y elegantes vidrieras del siglo XIX. Las bóvedas son de crucería gótica cuyas claves llevan curiosos grabados. La portada principal, con rosetón, es la del brazo del crucero y está situada en un lateral que da a la plaza. Su gran arco apuntado entre dos contrafuertes presenta un parteluz presidido por una estatua  del Salvador, señal de su vocación jacobea. Junto a la otra portada situada a los pies de la iglesia, también con rosetón, se levanta la  esbelta torre  barroca, de mediados delsiglo XVIII, sobre un basamento gótico anterior. El campanario es ochavado con artística balaustrada delsiglo XVIII, así como los pináculos  barrocos  y los dos arcángeles que coronan las fachadas.
  • La joya de esta iglesia es la Capilla del Santo Cristo que fue  fundada, en 1535, por Juan de Urrutia, mercader  balmasedano afincado en Sevilla. Pertenece al estilo gótico tardío, de tipo ochavado y cierto aire a la catedral de Burgos. Fue  obra  de Juan de Rasines fechada en  1545. Su excelente retablo plateresco con  un Calvario de valiosas figuras por su  composición y expresividad es  atribuido al taller de Guiot de Beaugrant.
  • El Conjunto Monumental de Santa Clara  forma, hoy en día, una nueva seña de identidad de la villa, tras procederse a una profunda restauración y rehabilitación de sus elementos, cada uno de los cuales tiene ya una función concreta, muy diferente a la de aquella para la que fueron construidos. El antiguo Convento se ha reconvertido en un Hotel con Encanto; la preceptoría en residencia particular y la iglesia es sede actual del Museo de la Pasión Viviente.
  • El Convento de Santa Clara es una fundación indiana, se debe a Don Juan de la Piedra Verástegui, mercader balmasedano residente en Panamá,  que legó su fortuna en 1643 para fundar este Convento de Clarisas. Tuvo una saneada economía hasta el siglo XX. Las Clarisas lo clausuraron  el 16 de abril de 1984.  La fábrica del Convento se ha convertido hoy en un moderno hotel que ha sabido conservar  todos los elementos de valor del  mismo, mediante una gran  obra de restauración, llevada con mucho acierto y ajustada al estilo de la época;  ha permitido acristalar el patio , recuperar las celdas e instalar el restaurante en el antiguo refectorio conventual.  Se puede ver una descripción más detallada sobre la historia y economía de este convento en http://www.balmasedahistoria.com/08_convento.html.
  • La Iglesia de Santa Clara  está   adosada al convento, así  como a la antigua Preceptoría. Construida en mampostería, con la planta geométrica típica de los  carmelitas, su interior alberga una buena colección de retablos con obras de los siglos XVII y XVIII, de excelente trazado, realización e  imaginería. En el coro  un magnífico  Órgano barroco de 1777 añade  valor histórico y artístico al conjunto. En esta iglesia está instalado el Museo de la Pasión Viviente.
  • En la calle Bajera y mirando al río, está la Iglesia de San Juan Bautista del Moral, fundada en el siglo XV por Juan López de la Puente. Era antiguamente parroquia anexa a San Severino. Presenta una estructura modesta de nave única y es interesante sobre todo por su torre-campanario barroca, construida en la misma época que la de San Severino aunque de menor envergadura. Estuvo cerrada al culto durante varias décadas y en la actualidad, totalmente restaurada, es la sede del Museo de Historia de la villa.
  • La Ermita de San Sebastián del Monte Kolitza, es de construcción románica, en planta rectangular, con bóveda de cañón y ábside. Ha sido totalmente restaurada y es la única superviviente de las cinco ermitas que tuvo la villa. Cada mes de mayo se realiza una romería popular hasta esta ermita.

ARQUITECTURA CIVIL

  • El Ayuntamiento o Casa Consistorial se sitúa junto a la  parroquia de San Severino, con un sobrio edificio de magnífico estilo palaciego clásico  herreriano, fechado hacia 1745.  Un amplio pórtico de columnas forma su planta baja y da originalidad al mismo. Se asoma a la  Plaza de San Severino, antiguamente del Mercado, reurbanizada con ocasión del VIII Centenario.
  • Los Puentes  que enlazan orillas y caminos, eran esenciales en una villa cruzada por un río relativamente  caudaloso. Balmaseda tiene en el casco urbano tres puentes, pero el Puente Viejo, también llamado de la Muza, es sin lugar a dudas el más antiguo y de mayor valor de todos.  Este puente que  formaba parte del antiguo Camino de Castilla, unía el barrio extramuros  de El Cristo con el  de San Lorenzo ó  antigua judería,  permitiendo el acceso a la villa a través de las murallas y sirviendo para cobrar los derechos de Portazgo.
  • Es tradición que otro viejo puente,  muy anterior, servía de nexo para la antigua calzada romana que unía el Valle de Mena con el puerto de Flaviobriga; sobre él  pudo levantarse la  base del actual que parece remontarse al siglo XII, con la factura superior en madera. Así al menos lo acertó a ver y describir el viajero bohemio medieval León de Rosmital en el año 1466.
  • La construcción  actual – sobre el basamento del antiguo – no debe ser anterior al siglo XIV y el casetón ó torreón del siglo XV.  El Puente Viejo es el símbolo  de la villa y  el máximo distintivo de su identidad  Carece de tráfico rodado y su calzada está adoquinada.

ARQUITECTURA DOMESTICA CULTA

  • De las casonas y palacios  anteriores al siglo XIX aún subsisten dos bellos edificios en   Balmaseda. El Palacio del Marqués de Buniel, en la calle Bajera, es más conocido  por haber servido como sede de la Administración  de la antigua Aduana Real de Balmaseda. Se trata de una obra palaciega de planta rectangular con techumbre a cuatro aguas y gran patio abierto en el interior  El edificio de tres alturas,  en piedra sillería se adorna con bellos balcones forjados en hierro y los escudos de armas de los Horcasitas, sus antiguos propietarios y aduaneros.  Este edificio ha sido adquirido por el Ayuntamiento a sus últimos propietarios, la familia Arteche Arana.
  • El Palacio de los Urrutia, en la calle Correría, perteneció a esta familia de ilustre abolengo balmasedano y  data del año 1615, año en que Martín Ibáñez de Zalbidea construyó este palacio sobrio, sólido y  elegante.  Aún conserva en su fachada el viejo arco de entrada a la desaparecida Torre de Ahedo, que ocupaba antiguamente este solar, así como sendos escudos angulares.
  • Desde  1890 y con la  llegada del Ferrocarril a la villa, Balmaseda tuvo un resurgir urbano que se manifiesta en algunas fachadas, miradores y elementos de nueva planta. Algunas de ellas, auténticos palacetes , son casas unifamiliares , hoteles ajardinados con muros enverjados , a veces financiadas por indianos y sus capitales americanos  Así en  la calle de la Magdalena , se hallan dos de estas  preciosas construcciones que llamamos los Palacetes de La Magdalena.

ARQUITECTURA INDUSTRIAL

  • La Fábrica de Boinas la Encartada, fue una iniciativa indiana que Marcos Arena Bermejillo puso en marcha en el año 1892. Se situó en el Barrio del Peñueco -en la salida hacia Burgos – aprovechando un molino antiguo y un salto de agua que hacía mover la maquinaria. Esta, comprada en su mayoría en Inglaterra, forma – hoy en día- junto con la fábrica y el edificio de viviendas obreras, una joya de la arqueología industrial vasca. En 1995 dejó de funcionar para convertirse recientemente  en un Museo  Textil.

ARQUITECTURA POPULAR

  • Existen Caseríos  interesantes en  el barrio de Pandozales y otras caserías cercanas.
  • Escudos nobiliarios
  • Cabe destacar los diversos escudos que adornan las fachadas de  casonas y  edificios religiosos.  Como ejemplo se pueden citar los siguientes:

Escudo de la villa. Fachada del Ayuntamiento

Escudo de Juan de la Piedra, fundador del Convento de Santa Clara
Escudo de los Hurtado de Salcedo en la Plaza de San Severino
Escudo de los Orcasitas en el Palacio del Marqués de Buniel
Escudo de los Urrutia en su propio Palacio. 

 

COSTUMBRES Y TRADICIONES :

LA PASION VIVIENTE  

  • Balmaseda es una villa celosa de sus tradiciones y así lo demuestra el cariño con que celebra su Pasión Viviente. Con el espíritu de un origen en las epidemias del siglo XV, la Pasión se representa de forma viva desde 1890 y ha ido perfeccionándose con el paso del tiempo.  Representada entre los días de Jueves y Viernes Santo, la Pasión  de Balmaseda es un elemento vivo de gran valor artístico y sobretodo humano en el que intervienen 500 vecinos. Verhttp://www.viacrucisbalmaseda.com/
  • Durante la noche del Jueves Santo se representa ” La Ultima Cena”, ” La Oración del Huerto” y ” El Prendimiento de Jesús”. El día de Viernes Santo, a las 9 de la mañana, comienzan a sonar los tambores de la Guardia Romana y todo está listo para la representación de los principales acontecimientos de la Pasión, con su punto álgido en la Crucifixión. Es de destacar la disciplina colectiva, el fervor, la sinceridad y la veracidad histórica que acompañan a este espectáculo.
  • Paralelamente al Vía Crucis viviente, se organizan actos como la exposición del Via Crucis en el Centro Cultural Municipal, las Misas Cantadas en la Parroquia de San Severino por la Coral Kolitza, procesiones con los pasos de San Juan, La Dolorosa, Ecce Homo, etc. Es de destacar asimismo la impresionante ” Procesión del Silencio” que acompaña al Cristo del Cementerio.
  • Aunque los orígenes de esta Pasión viviente parecen remontarse a una epidemia de cólera en 1480, lo cierto es que la primera referencia documental a esta costumbre aparece por vez primera en documentos municipales de 1771. No se trata, por otra parte, de un espectáculo cerrado si no que año tras año van mejorándose y añadiéndose elementos y cuadros que tienden a realzar la veracidad y riqueza de la  representación.

FIESTAS POPULARES :

CARNAVALES

  • Los Carnavales de Balmaseda han adquirido desde hace años un carácter particular y su relevancia los convierte en los más interesantes dentro de la Comarca de las Encartaciones. Destaca el desfile de carrozas, la muestra de chistes y chistosos, los concursos de tostadas y de disfraces, todo ello animado con pasacalles, danzas, verbenas, etc.

MERCADO MEDIEVAL

  • En 1999 coincidiendo con la celebración del VIII Centenario, a la feria de artesanía celebrada tradicionalmente el día de San José, se sumó la escenificación de un Mercado Medieval. Fue tal el éxito de este Mercado que se ha convertido en un elemento tradicional e imprescindible del calendario festivo de la villa. Muy probablemente es el Mercado Medieval más conocido e importante del País Vasco.

SUBIDA AL MONTE KOLITZA

  • Se celebra cada año la víspera de la Pascua de Pentecostés. Se trata de una romería popular, hasta la ermita de San Sebastian del Kolitza. En torno a la ermita tiene lugar una comida campestre. Por la tarde la fiesta continúa  en el barrio de Pandozales y la tradicional bajada hasta Balmaseda.

NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN (16 de Julio)

  • El día 16 de Julio, tienen lugar las fiestas más tradicionales de la villa. Son conocidas principalmente por sus festejos taurinos, donde además de una novillada, se lidia una becerrada popular con la participación de las distintas cuadrillas de Balmaseda.

FIESTAS DE AGOSTO (Nuestra Señora, San Roque y San Roquillo)

  • En estas fiestas veraniegas, destacan entre otros actos, la Clásica Ciclista San Roquillo, la bajada de barcas por el río Cadagua, los fuegos artificiales, los partidos de pelota, etc.

SAN SEVERINO

  • El día 23 de Octubre, festividad de San Severino, Patrón de Balmaseda, se celebran las fiestas más populares y representativas de la Villa. Comienzan con el Txupinazo y el Pregón de Fiestas desde del Ayuntamiento. Dentro de esta celebración, tiene lugar la famosa FIESTA DE LAS PUTXERAS. Esta fiesta se ha convertido en algo esencial para todos los balmasedanos, que celebran el Concurso Mundial de Putxeras cada día 23 de Octubre.
  • Ese día todas las calles de Balmaseda se siembran de grupos, más o menos grandes, que, con cariño y entusiasmo atizan el carbón del puchero donde se hacen las alubias. Y es que la putxera tiene su propia cocina incorporada, quizás como una reminiscencia de aquel carbón de la máquina del tren donde comenzó todo. En torno a ese concurso gastronómico se organiza un programa festivo, variado y colorista con fanfarrias, pasacalles, deporte rural, danzas, romería etc. No en vano es la fiesta mayor de Balmaseda.

 
PASEAR POR BALMASEDA

Paseo urbano: Balmaseda Monumental

Punto de partida: Puente Viejo

Punto de término: Convento de Santa Clara

Itinerario :

  • 1.- PUENTE VIEJO (siglo XIII)

Antigua Puerta de muralla símbolo de Balmaseda.  Se cruza el barrio de San Lorenzo, en dirección a la calle Bajera

  • 2.- IGLESIA DE SAN JUAN

Siglo XV. Torre de 1732 y pórtico de finales del siglo XIX. Continuando por la misma calle

  • 3.- PALACIO DE BUNIEL

Siglo XVIII. Edificio de la Antigua Aduana. Bella fachada Se continúa por la calle Bajera hacia la plaza del Marqués y Plaza de  San Severino

  • 4.- IGLESIA DE SAN SEVERINO

Sigo XV. Fachadas y torre del siglo XVIII. Destaca la Capilla del Cristo con retablo del siglo XVI

  • 5.- AYUNTAMIENTO

Siglo XVIII. Amplio Pórtico y balconada Se cruza la plaza para seguir por la calle Correría

  • 6.- PALACIO DE URRUTIA, Siglo XVIII

Continuamos por la calle Correría, hasta la plaza de los Fueros y el barrio del Cubo

  • 7.- CONVENTO DE SANTA CLARA

Siglo XVII. Iglesia- Museo, retablos y órgano. Hotel

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Ruta Montañera: La Naturaleza en Balmaseda  

 

Punto de partida: Árbol Gordo
Punto de término: Barrio de Pandozales
Itinerario:

 

  • 1.- Desde el Árbol Gordo. Paseo de la Magdalena, el Castillo de la Piedra, La Herbosa
  • 2.- El Garmo
  • 3.- La Porqueriza. Área Recreativa
  • 4.- Kolitza. Ermita de San Sebastian y San Roque (siglo XIII) Refugio de montaña. La Nevera.
  • Descenso a través de la Porqueriza
  • 5.- La Garbea
  • 6.- Barrio de Pandozales
  • Paseos por los alrededores: Kolítza, Avellaneda, Karrantza

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BALMASEDA EN CIFRAS

Habitantes: 7.580

Comarca Histórica: Las Encartaciones
Subcomarca: Valle del Cadagua
Partido Judicial: Balmaseda, cabecera
Extensión: 22,3 kilómetros cuadrados
Coordenadas Geográficas:
Norte, 43º 11’ 45”
Este, 0º 29’ 40”
Altitud: 100 metros. Cerro Polo 250 metros
Densidad de Población: 340 habitantes por kilómetro cuadrado

 

 

NOTA:

  • Todas las informaciones aparecidas en este apartado corresponden al folleto turístico que , con textos de la Comisaria, se publicó con ocasión del VIII Centenario en 1999. Se han realizado las correspondientes actualizaciones.

12.1.- Balmaseda, una guía de visita

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INDICE

  • Balmaseda, una villa con mucha historia
  • A través de su historia urbana
  • El conjunto monumental
  • La arquitectura religiosa
  • La arquitectura civil
  • Balmaseda y sus tradiciones
  • Balmaseda en las Encartaciones

FICHA

  • Título: Balmaseda
  • Colección: Recuerda
  • Autor de textos: Julia Gómez Prieto
  • Editorial Everest. León
  • Fecha de publicación: Enero 1999, 64 páginas. 80 fotos. Mapa y Plano.

11.3.- Cursos de Doctorado: U. de Deusto

Cursos de Doctorado: 1995 – 1999

Estos cursos fueron impartidos por la Dra. Julia Gómez Prieto, en el Tercer Ciclo de Estudios de la Facultad de Historia de la Universidad de Deusto

El Clima del País Vasco a través de las Fuentes Históricas.
Curso 1995 – 96. Un crédito

El Montazgo y la Explotación Forestal en Bizkaia.
Curso 1995 – 96. Un crédito

Bilbao y su Ría : Hombre y Medio en una Geo – Historia peculiar
Curso 1996 – 97 . Dos créditos

Grandes Viajes marítimos de Exploración : siglos XVIII – XIX
Curso 1997 – 98 . Un crédito

El País Vasco a través de los Viajeros de antaño : ss. XVIII y XIX
Curso 1997 – 98 . Un crédito

Fuentes y Métodos de una Historia Local: Balmaseda 8 siglos de Historia.
Curso 1998 – 99 . Dos créditos

 

Nota.- Los textos de los Cursos se irán incorporando a esta Web.

11.2.- Conferencias en Balmaseda

1. Conferencias en la Asociación Zoko Maitea de Balmaseda

La Asociación de Amas de Casa y Consumidores Zoko Maitea es una Asociación voluntaria de carácter social que funciona a nivel local y sin ningún ánimo de lucro. Se constituyó como Asociación en febrero de 1989 siendo la segunda Asociación de Amas de Casa de Bizkaia y la primera de las Encartaciones. En un principio estaba constituida por unas 80 personas de la localidad y en la actualidad cuenta con más de 300 socias.

A lo largo de estos 13 años Zoko Maitea ha trabajado y trabaja por el desarrollo de la mujer y la mejora de su situación, tratando de cultivar sus habilidades personales y siguiendo ciertas pautas de superación cultural en el medio en que vivimos. Entre sus actividades se encuentran las formativo – educativas, como son las charlas, mesas redondas, conferencias, etc.

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CONFERENCIAS impartidas por  la Dra. Julia Gómez Prieto en la Asociación Zoko Maitea, siempre en torno al Día Internacional de la Mujer.

1995.- “La Mujer a través de la Historia de Balmaseda”
Asociación Zoko-Maitea de Balmaseda. 8 de Marzo.

1996.- ” La Familia como elemento Demográfico y Social en Balmaseda,
a través de su Historia ”
Asociación Zoko-Maitea de Balmaseda. 8 de Marzo.

1997.- “El VIII Centenario de la Fundación de Balmaseda “
Asociación Zoko-Maitea de Balmaseda. 8 de Marzo.

 

Nota.- Los textos de las Conferencias se irán incorporando a esta Web
2. Conferencias en el Ateneo Municipal de Balmaseda

1995.- “Enrique de Vedia y Goossens :  Político, Diplomático y Escritor”
Ateneo de Balmaseda. 24 de Enero.

1996.- “La Vida Cotidiana en una villa vizcaína  en siglos pasados”
Ateneo de Balmaseda.  24 de Enero.

1997.- “Santa Clara  entre 1666 y 1996: de Monasterio a Hotel”
Ateneo de Balmaseda. 23 de Enero.

1998.- “Las Obras Públicas en la Historia de Balmaseda”
Ateneo de Balmaseda.  22 de Enero.

1999.- “La Iglesia en los 8 siglos de Historia de Balmaseda”
Ateneo de Balmaseda.  14 de Enero.

11.1.- Exposiciones . Balmaseda: una historia local

El Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia, puso en marcha a comienzos de los años 1990, un programa  cuyo objetivo era el de profundizar en el conocimiento de la historia de las villas y las anteiglesias de Bizkaia, mediante investigaciones, publicaciones y exposiciones.

Anualmente se organizaba  una exposición sobre una localidad vizcaína,   que era presentada primeramente en Bilbao y más tarde trasladada al lugar protagonista del evento. Muestras hechas con todo interés, cariño y voluntad de rigor científico e ilusión.

Por ser Balmaseda la primera villa  que se fundara en Bizkaia, a ella se dedicó la primera de estas exhibiciones. Coincide, además, con la publicación de la obra “Balmaseda  S. XVI al XIX. Una villa vizcaína en el Antiguo Régimen “que siendo la tesis doctoral de su autora, Julia Gómez Prieto, se adaptó para su edición al gran público. Las dos exposiciones  llevaron por título: Balmaseda, una historia local (Tokiko historia). Ambas fueron organizadas y patrocinadas por el Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia.

Primera Exposición: en Bilbao  se celebró en la Sala de Exposiciones de la misma D.F.B., sita en la calle Maria Diaz de Haro 11. La Comisaria de la exposición fue  Begoña Candina  del  Departamento de Cultura de la Diputación Foral de Bizkaia. La Dirección científica, la Documentación y los Textos de la exposición fueron realizados por  Julia Gómez Prieto. La exposición tuvo lugar de Octubre a Diciembre de 1991.

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Segunda Exposición: en Balmaseda  se celebró en la Iglesia del Convento de Santa Clara. Comisariado, Dirección científica, etc. fueron realizadas por las mismas personas que lo hicieran en la primera exposición. La exposición tuvo lugar  desde  Enero hasta Marzo de 1992

Como Catálogo de ambas exposiciones se editó un libro de 124 páginas, en el que 5 expertos: Juan Manuel G. Cembellín, José Ángel Lecanda, Ignacio Acasuso, José Manuel Azcona y Julia Gómez Prieto redactaron 11 artículos sobre las diversas épocas históricas de la villa.

 

1.Balmaseda, una historia local (Tokiko historia).

Con este título se elaboró una publicación de 124 páginas en la que participaron cinco expertos sobre la villa encartada. Veamos el índice.

Presentación. Tomás Uribeetxebarria Maiztegi.
.Introducción. Julia Gómez Prieto.
.Los privilegios Reales y Señoriales obtenidos por Balmaseda
durante la Edad Media. Juan Manuel González Cembellín.
.Balmaseda y el Camino de Santiago. José Ángel Lecanda.
.La aljama judía de Balmaseda. Ignacio Acasuso.
.Páginas de la vida cotiana. Julia Gómez Prieto.
.Emigrantes, Indianos y fundadores. Julia Gómez Prieto.
.Paz y guerras. Julia Gómez Prieto.
.Hijos ilustres de la villa. Julia Gómez Prieto.
.Todo sobre raíles. José Manuel Azcona.
.Las industrias de repuesto. José Manuel Azcona.
.Balmaseda ante el siglo XXI. José Manuel Azcona.
.Índice de ilustraciones

.Ficha técnica

.Préstamo de materiales y objetos

.Agradecimientos.

Memoria histórica: 

Balmaseda, una villa con mucha historia

Situada en el límite jurisdiccional de Bizkaia y en una encrucijada de caminos entre las provincias de Alava, Santander y Burgos, Balmaseda siempre fue una puerta esencial del Señorío y punta de lanza de Bizkaia hacia Castilla. A esta situación determinante vienen a añadirse, además, las circunstancias de un relieve montañoso y el estar asentada la villa en las riberas de un río caudaloso.

Así Balmaseda se definirá como “villa de paso”, lo cual determinará su importancia, primero como punto estratégico en las épocas de guerras, y más tarde como vía obligada para el comercio del Señorío y la comunicación entre la meseta y el mar.

Una orografía extremadamente montañosa apenas deja espacio para el desarrollo urbano de la villa y por supuesto limita sustancialmente su desarrollo agrícola, actividad que se ve obligada a ocupar precariamente las laderas de las montañas.

El sector primario, se podía pues calificar como deficiente, y la mayor parte de los productos de consumo como grano, pescado, carne, etc., debían importarse de fuera del municipio. El sector ganadero, por su parte, nunca tuvo una importancia excesiva, pues aunque existía ganado y no en pequeño número, nunca se desarrolló como explotación general intensiva; el ganado se ubicaba extramuros en las diversas caserías, en donde las reses solían alquilarse conjuntamente con las casas de labor.

Pero en ese mismo entorno balmasedano se había desarrollado un vasto arbolado natural que cubría las laderas de los montes y que propiciaba una excelente riqueza maderera y por ende, carbonífera.

Tenemos así una de las condiciones precisas para el surgimiento de lo que sería la actividad industrial más importante de la Balmaseda histórica: la ferrería. Las otras dos condiciones serían la abundancia natural de cursos de agua que facilitasen el movimiento de martinetes y por último, la relativa proximidad a las vetas de mineral.

Cuando el surgimiento de los Altos Hornos haga desaparecer la industria ferrera, Balmaseda encontrará el modo de seguir utilizando su riqueza forestal, derivando su actividad hacia la industria mobiliaria.

Al margen de la actividad ferrera, de la elaboración del cobre y el hierro, las restantes manifestaciones industriales en Balmaseda eran escasas. De cierta importancia fue la industria de paños de la que existen referencias hacia el siglo XV.

Al margen existían ciertamente pequeñas industrias en su mayor parte de índole familiar, que originaban toda una serie de oficios mecánicos, configurados en estructuras gremiales, similares a las existentes en Castilla. Esta pequeña industria artesanal suponía una economía «de repuesto», que dada su especial configuración, propiciaba que las cíclicas crisis económicas se mostrasen más amortiguadas. Uno de los más citados gremios balmasedanos fue el de curtidores, asentados en el actual barrio de las Tenerías fuera de las murallas de la villa.

De lo dicho se desprende por tanto que Balmaseda gozaba de un sector industrial terrero importante y de una agricultura deficitaria. Por tanto, necesita vender sus productos férricos y comprar sus vituallas alimenticias. Esto es, necesitaba organizar una actividad comercial, bien para la importación de bienes de consumo, bien para la exportación de productos manufacturados. Y esta actividad comercial se veía a su vez potenciada por la propia situación estratégica de la villa. Las lanas castellanas pasaban por Balmaseda para ser embarcadas hacia Flandes, y los productos europeos de contrapartida atravesaban Balmaseda en su camino hacia Castilla. Y tanto unas como otros pagaban considerables sumas por entrar en el Señorío y atravesar el puente Viejo.

El comercio asciende así al primer plano en la actividad económica de Balmaseda. Es esta una villa-mercado a la que acuden gentes de todo el contorno para comprar y vender, creando riqueza, trayendo sus productos y sus ideas.

La historia de Balmaseda ha sido sin duda de una gran riqueza. Desde épocas muy antiguas la villa fue disputada en las interminables guerras de banderías que asolaron el territorio vizcaíno. El Castillo y las murallas, hoy días desaparecidos ambos, nos hablan de un pasado turbulento en el que era necesario defenderse. Y la sociedad balmasedana, compartimentada y variada, vive un proceso de cambio paradigmático con la marcha de los siglos, donde vemos reflejada la propia dinámica de la sociedad del país.

Balmaseda ha estado presente desde siempre en la memoria de los historiadores. Su importancia histórica es incontestable, y sin duda su peso específico en el Señorío de Bizkaia fue a lo largo de los siglos mucho mayor de lo que es hoy en día.

Hay que citar aquí la memorable obra de D. Martín de los Heros, insigne balmasedano. Su recuento histórico, ejemplar por tantos motivos, amenísimo, ilustrado, hijo de una época, habla de la historia de la villa hasta principios del siglo XIX. Por ello cabe afirmar que acaso Balmaseda cuenta en este momento con uno de los estudios histórico más completos que se hayan realizado hasta la fecha para cualquier villa o población vizcaína.

Balmaseda sufrió un proceso lento pero brutal desde una época de relativo esplendor, en los siglos XV y XVI, pasando por momentos de estancamiento o de claro retroceso, en las centurias siguientes, hasta encontrar ya en la época contemporánea, un cierto resurgimiento económico.

Elementos cruciales del desarrollo histórico de la villa han sido los siguientes:

Su posición geo-estratégica ; que la sitúa en la entrada vizcaína del Camino Real desde Castilla, determinó y configuró su mercado, el comercio y la aduana.

Su marco geográfico ; en un entorno de montañas, ríos y bosques, con elementos vitales para la creación de ferrerías.

La calidad de sus gentes ; gentes laboriosas y emprendedoras, que cuando no encuentran su medio de vida en su lugar natal, no dudan en traspasar el mundo para desarrollar sus proyectos. Hay balmasedanos en el gobierno, en la corte, en la milicia, en el comercio andaluz, en las minas de América. Almirantes, capitanes, mercaderes, gobernadores de ultramar. Una riqueza de gentes que dan prestigio a su tierra y la ayudan con legados y fundaciones.

La llegada del Ferrocarril ; en un momento de aguda crisis económica, a finales de un siglo lleno de vicisitudes guerreras, la creación de esta línea que habría de sacar a la villa de su colapso económico y proporcionar le nuevas posibilidades de desarrollo.

A estos aspectos positivos se contraponen sin duda otros de signo contrario, que también conviene señalar:

La apertura del nuevo Camino Real por Orduña ; esta nueva vía de comunicación entre Castilla y el Señorío se abrió en la segunda mitad del s. XVIII. Balmaseda se opuso a él lo mejor que pudo, sin conseguirlo, pues suponía la desaparición de la Aduana y gran parte de su actividad comercial, como así sucedió.

Un difícil Siglo XIX ; esta centuria estuvo llena de guerras, epidemias y desgracias sin cuento. Un siglo que habría de encarnar de forma dramática toda la crisis del Antiguo Régimen pero también la aparición de las formas demográficas, sociales y económicas modernas.

A través de todos estos avatares Balmaseda ha llegado a ser lo que es hoy. Quien quiera entender el cómo y el por qué de esta querida villa encartada deberá asomarse irremisible mente al pozo de su rica historia. El presente hunde sus raíces en el pasado y entre ambos configuran un futuro prometedor.

Todos estos estudios históricos vienen de nuevo a resaltar el gran papel que tuvo Balmaseda fuera de los pequeños límites de su contorno municipal. Si la recuperación modesta de esta memoria histórica puede contri buir, de alguna manera, a que los balmasedanos de hoy se sientan orgullosos de su pasado, el esfuerzo habrá merecido la pena.

( Introducción del libro “ Una Historia Local “ . Diputación Foral de Bizkaia. Bilbao 1991. Texto de Julia Gómez Prieto )

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